Cuando se cierren los círculos y desaparezcamos, solo quedarán olores, canciones, momentos... la visión y el recuerdo de un sentimiento entre tantos.
Algo más para marcar una melancólica huella en mi vida; preciosa y melancólica huella, para no morir sin haber vivido.
"Falling Slowly"
Falling slowly, eyes that know me And I can't go back (...)
Con el poco tiempo que tengo últimamente para mí me cuesta encontrar el hueco para escribir. Hoy me obligo a hacerlo. Hoy que no tengo que ir a trabajar porque el finde pasado actuamos y nos hemos tomado dos días libres entre semana. Los personajes del parque y el cuenta cuentos está funcionando tan bien que nos tienen a piñón. Pero además estamos preparando el Retroback, que este año está dedicado a Gary Cooper. El 20 de Febrero lo inauguramos en la Sala Mae West, donde recrearemos un Saloon de los del lejano oeste. Yo soy una de las chicas "de vida alegre" que bailan el "Oh Susana!" a golpe de can-can. El resto de mis compañeros de PIMAS y los actores de Teatro para un Instante completan la estampa con vaqueros, jugadores de cartas, el enterrador, la cantante, el sheriff... ¡Preveo una noche de lo más divertida!
Y mientras yo trabajo, ensayo, tomo clases y toco la guitarra los amigos me mandan fotos del cartel de tango que ya están en la calle. Yo aún no me he cruzado conmigo misma. Tendré que darme una vuelta en cuanto pueda... No todos los días la ponen a una en los mupis y mi trabajo me costó llegar ahí. Queda un mes para el comienzo del festival, y después, el cartel podré verlo solo en casa, como un bonito recuerdo. Así que este fin de semana me visto de guapa y me voy, champán en mano, a brindar conmigo misma y con quien me quiera acompañar. He aprendido a sacarle provecho a las malas rachas, a sobrellevarlas, a verles el lado bueno... pero no estoy acostumbrada a las buenas. Así que voy a disfrutar de ésto como si fuera lo último que haga en la vida. A disfrutar de mis amigos, de mi trabajo, de que me llamen para volver a participar en El Radioscopio de Canal Sur, de que la gente se alegre cuando me ve en mitad de Recogidas a tamaño gigante, de que un tipo de no sé qué parte del mundo le haya pedido a Laura hacernos un reportaje de fotos juntas y me quiera pagar por ello, de las clases de Interpretación ante la Cámara, de tener la Alhambra tan cerca de ese pequeño rincón del mundo que desborda mi vida por momentos porque hago lo que me gusta, de que me den un protagonista en el próximo corto que voy a rodar, de que Vibook me promocione en Facebook... de esta buena racha, al fin... Y que sirva para seguir creyendo y no decaer cuando llegue la tormenta.
Uno de los proyectos que llevamos a cabo los actores dentro del plan Pimas del Ayuntamiento de Granada es el de animación en los parques. Tuvimos que crear personajes adaptados a este espacio y además ofrecer un cuentacuentos. Nuestro compañero Jorge Onieva, ha hecho un video-resumen documentando el proceso de creación, ensayos y puesta en escena el pasado fin de semana. Bajo la dirección artística de Miguel Serrano acabamos haciendo una cosa chulísima para niños y adultos. Y aquí se puede ver. I LOVE MY PARTNERS!
Mi videobook actualizado con algunos de los cortometrajes que he hecho a lo largo del 2014. Faltan por incluir "Camino de Sombras" (que no se ha hecho público en las redes aún) y el que grabé en noviembre con Cristian Genovés, el cual sigue en post-producción. Igual, con ésto, tengo más de 4 minutos, que ya es mucho para un videobook. Espero que se haga fácil de ver para los directores de cásting, que es la idea... Se incluyen aquí:
Chocheando de José M. Anguiano
El Ciclomotor del Destino de Alejandro Roviralta y NoEl
La Primera Cita de Kike Baliñas
Fruta Pocha de Noelia Fernández
El Olvido de José M. Anguiano
Vídeo casting The Third Place
En febrero ruedo el corto "Factor Terror", que será el primer trabajo frente a cámara del 2015. ¡Y tiene buena pinta!
He rescatado este tema, grabado a guitarra y voz, para mandarlo a un casting. Fue la canción que trabajé en el curso de Teatro Musical en la Escuela Remiendo hace unos meses.
Life is a cabaret, old chum! And I love a cabaret...
Desde pequeña nunca me gustó ir a ver la cabalgata de reyes. Me agobian las multitudes. Mi madre me decía que era rara, que a las niñas normales les gustan esas cosas. Yo la miraba desde el balcón de mi casa de Motril, más por curiosidad que por ilusión, pero bajar a la calle... pasando. Ya de mayor, y estando en Granada, no se me ocurría ni remotamente trasladarme al centro para eso. Y no solo la cabalgata. Cualquier acto que convoque a demasiadas personas me tira para atrás. No he visto una tarasca, ni una procesión (esto también por principios), ni me he unido a manifestaciones. A lo mejor tengo agorafobia (otra fobia más entre las que ya tengo detectadas: tripofobia y entomofobia), aunque no creo que sea para tanto. No es que odie o me asusten las multitudes, simplemente prefiero no estar en ellas.
Este año, sin embargo, me ha tocado ver la cabalgata bien de cerca. Bueno, no se puede decir que la haya visto porque yo iba en una carroza casi al principio y ni idea de lo que traía detrás. Me preguntan que si me ha gustado la experiencia. Pues como experiencia no está mal. Incluso la disfruté cuando empezamos a vestirnos y a maquillarnos y aquello empezó a andar. Además, eso de que la cabalgata de Granada sea la más antigua de España, con 103 años, mola. Hasta Lorca salió en la de 1912. Pero es que no es lo mismo estar dentro de la cabalgata que estar fuera. Yo desde allí arriba veía a las miles de personas que se amontonaban en las calles, las caras de los niños, la emoción general...
Por suerte no pasé nada de frío. Me forré entera con ropa térmica y el vestuario me lo puse encima (como todos). Tuve que improvisar mi papel sobre la marcha, y más o menos a la altura de Reyes Católicos entendí la dinámica. Quedarme quieta para no caerme de la carroza, tirar caramelos de vez en cuando y buscar caras conocidas, como hacen todos. Sea como sea, me gustó ver mi ciudad desde allí arriba vestida de magia. Las cosas son tan especiales como queramos dibujarlas.
Facebook se empeña en que comparta un álbum de fotos con mis mejores momentos del año, pero la verdad es que no todos mis mejores momentos están reflejados en las fotos. La mayoría de ellas han tenido un fin profesional este año. No tengo fotos para todo lo que han significado tantas personas. Algunas se fueron pero dejaron aquí su huella, otras siguen invisibles, otras van y vienen...
Pero, insisto, mis mejores momentos los llevo dentro, no se pueden compartir con fotos. He trabajado con mucha gente a lo largo del año, he bailado, me he emborrachado, he tocado el cielo... He tenido cerca a personas que para mi sorpresa me han apoyado en mis delirios, en momentos delicados, y en los peores momentos. Unas decidieron correr un tupido velo; otras resurgieron tras un largo tiempo. Pero de todos conservo algo en mi baúl de los recuerdos.
Se podría decir que ha sido un año fabuloso, como sugiere el facebook. Tengo trabajo y vivo de lo que me gusta. Tengo amigos maravillosos tan diferentes entre ellos que no entiendo cómo pueden tenerme a mí en común (y eso es lo que más me gusta). Tengo seres queridos al otro lado del charco, otros dando vueltas por el mundo, otros bajo mi techo. Tengo el tango y el rock'n'roll, el mate y el té, el teatro y el cine. Tengo una guitarra y dos pulmones para desahogarme, y tengo Nueva York cada vez más cerca. Y lo más grande que tengo no se puede fotografiar, incluso es difícil ponerle palabras. Es mi mundo interior, mi propia visión de la realidad, ese lugar donde todo cabe, donde se mezclan tantas emociones, donde soy realmente yo, donde puedo querer, y odiar, y llorar, y reír, y regalarte la luna y robarte el corazón. Ahí dentro están mis mejores momentos, mis personas idealizadas, el motor de mi vida.Y mi propósito para el año nuevo no es otro que seguir respirando y caminar (más despacio, más atenta, pero caminarlo todo), y seguir llenando mi mundo de música, de escenarios, de olores, de imágenes de un lugar imperfecto lleno de gente imperfecta como yo, y hacerlas especiales.
Y si puedo pedir un deseo es que el tiempo no tenga tanta prisa; tengo muchas cosas que hacer...
No pongo fotos, pero pongo música. La música que en estos momentos me inspira y me llena. Canciones que estoy ensayando, que he hecho mías y que en el último aliento del año, definen mi estado, mis ganas, mis miedos y mis pasiones. Que se cambie el 4 por el 5, pero solo eso; lo demás que no cambie, simplemente continúe.