El pasado fin de semana me estrené por fin en microteatro. Para mí fue una experiencia más de cómo desenvolverse en todo tipo de espacios escénicos, aparte de la satisfacción de tener de compañera a una persona como Carmen. El viernes empezó flojo pero fue remontando a lo largo de la noche, y el sábado fue un no parar. Acabé tan cansada que en lugar de ir a celebrar mi cumpleaños aproveché que me traían a casa y ya de paso me ahorraba lo recaudado de los dos días. Al fin y al cabo, tampoco tenía ganas de celebrar nada.
El domingo madrugué para tener un ratito para mí antes de que llegara la familia con tarta, velas y demás. Me paré a pensar en todas las personas que se habían quedado en el camino en cuestión de pocos meses, algunas de las cuales consideraba cercanas. Pero también pensé en las muchas otras que sin ser tan cercanas me han sorprendido para bien. Y debe ser cierto eso de que nadie se cruza en tu camino por casualidad ni tú entras en la vida de nadie sin ninguna razón. Algunas de esas personas quisiera no tener que volver a verlas, y otras me deben una explicación y una disculpa que sé que nunca llegará… Pero lejos de agobiarme decidí ordenar un poco lo que será el verano que se avecina, felizmente con muchos bolos cerrados y otros por confirmar, y buscando el hueco para hacer todo lo que tengo previsto después de septiembre.
Este fin de semana repito en microteatro, y ya voy sin más expectativas que llenar un pase tras otro, sobre todo porque cuando se acabe cierro una etapa importante, y empiezo a pensar en lo próximo, quizás un musical, para lo cual necesito estar en buena forma física y he decidido traerme la bici a Granada y apuntarme a clases de baile.
Como dice un experto en vida “lo que viene es mejor, siempre”.
Y cada uno en su camino
Va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
Va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
Tirando piedras, contra la última frontera
La que separa el mar del cielo
Del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra.
Nací un 8 de junio a las 21.00 de la noche y en contra de mi
voluntad. Después de 9 meses y medio, yo seguía flotando feliz en mi líquido
amniótico sin ninguna prisa por ver lo que había más allá de aquel cálido
entorno. Provocándole el parto a mi madre, y con la ayuda de unos fórceps, los
médicos me obligaron a salir de allí, a pesar de que yo me agarraba con
vehemencia a mi casa –útero; nací a la
fuerza, me obligaron a enfrentarme al mundo. ¿Marcó aquello lo que sería el
resto de mi vida? ¿Nunca iba a poder tomar mis propias decisiones porque las
circunstancias me obligarían a hacer lo que está marcado? ¿Tendría que
“adaptarme” a lo normal y hacer las cosas aún sin yo querer?
Creo que en algún momento de mi vida encontré el difícil
equilibrio entre el camino marcado y mi propia senda. Y puede que eso, aunque
me haya retrasado, ha hecho que alcance una posición cercana a mis ambiciones.
Y a pesar de los esfuerzos en no decepcionar, he decepcionado a mucha gente que
no quería que fuera por ahí. En cualquier caso, me considero lo suficientemente
libre e inteligente como para poder sentirme orgullosa de muchas cosas, y lo
suficientemente autocrítica para saber de mis fallos y enmendarlos. Sobre todo
creo que cuando se va con la verdad por bandera, podrás equivocarte, pero siempre
con la conciencia tranquila, y si a alguien no le gusta, será su problema,
nunca el tuyo.
De lo que me tengo que preocupar ahora es de sacar adelante
las fechas de los bolos que tengo cerrados y que me dibujan una buena entrada al
verano. A una semana de mi cumpleaños, que parece que llegará pasado por agua,
me alegra saber que estaré bastante ocupada para no pensar que ya ha pasado
otro año. El viernes 6 de junio me estreno en Microteatro con “Wendy y Pamela”
al lado de Carmen Ruiz-Mingorance, y el sábado 7 repetimos. Será una buena
manera de entrarle a los 32 después de las 00:00h.
En esta semana he recibido como buena noticia, la
confirmación del rodaje de la película que rodaremos en Cantabria, posiblemente
entre octubre y noviembre. Y como no hay que relajarse, me presenté hace unos días a un
casting para una publicidad y tuve que recurrir a un reportaje fotográfico de
emergencia porque se me acababa el plazo. Gaby CJ Fotografía me echó un cable. Lo
último que quiero este verano es estar parada, así que le tiro a todo. Incluso
me pienso apuntar a clases de baile, que durante el año no tuve ocasión.
El resto del reportaje está en mi web. Y otra buena noticia es que ya ha salido el espacio que dedicaron al Radioscopio en Canal Sur TV. Lo emitieron esta mañana a las 10:00 en el programa “ConCiencia”. Dejo aquí el enlace. El reportaje al Radioscopio sale a partir del minuto 39.
El teatro puede a llegar a ser tan mágico que siento lástima de la gente que nunca lo ha probado. Aunque solo sea una vez. Probar a sentir tanto, a sobrepasar tus propios límites de la cordura, de la vergüenza, de la normalidad, de las emociones. Cuando pasamos ese límite entramos en una conexión desconocida, o poco frecuentada, con nosotros mismos. Nos abrimos a algo que lo abarca TODO. Y ese todo va desde lo más simple a lo más complejo, de lo real a lo imaginario, del dolor a la risa. Cuando una hace teatro corre el riesgo de que se abran heridas (tema difícil de tratar), pero el actor trabaja con sus emociones, esas son sus herramientas. Y si queremos explorar y para ello es necesario abrir heridas, te las abres. Y al menos durante el rato que estas trabajando,con las luces, el espacio, los estímulos, la música, lo que te dan los compañeros, lo que tu te permites… durante ese rato, la realidad se transforma en magia, y eres capaz de tocar el dolor o la felicidad con las punta de los dedos. Se llama pasión. Y cuando la pasión se desborda nos transformamos. Y juro que eso es MAGIA. Es duro dedicarse a la interpretación, enfrentarte a tus fantasmas, a tus miedos, a tus heridas, a ti… pero yo al menos no lo cambio por nada. No podría vivir sin emociones; sin tocar las emociones como las toco haciendo teatro, vivirlas desde ahí… Y de pronto echas de menos a ciertas personas que se fueron de tu vida, y odias con ganas a las que te hicieron daño, y amas a las que te hacen sentir el amor, y sientes una imperiosa necesidad de demostrar todo eso, de tener delante a esa persona y decirle te quiero, o decirlo te odio, o decirle que te vuelve loca, o decirlo que es un hijo de puta. Y cuando hay verdad, no te equivocas, y no existe confusión por parte de nadie. Todo es de verdad, así se transmite y así se entiende. Y si las palabras no son suficientes, quedan los gestos, el cuerpo, la boca muda, la emoción viva... el propio silencio puede ser de lo mas elocuente. Todo este discurso viene porque acabo de salir de clase, y he llegado trastocada a casa. Los estímulos de Mayi especialmente, han abierto hoy una puerta al pasado. Me han transportado a un entorno que tenia olvidado a medias. Y hoy no he puesto resistencia. He dejado abrir esa puerta, he vuelto a ese lugar y me he desangrado por dentro. Y entre una mezcla de añoranza y deseo, he vuelto caminando en esta noche tranquila, mientras resonaban en mi cabeza los ecos de un Libertango lejano, y la ciudad parecía transformarse conmigo. Miraba a mi alrededor y lo percibía todo diferente, como si estuviera en otro lugar, y he notado dentro sensaciones contenidas de esperanza, de pasión, de libertad, de vida… Es maravilloso hacer teatro, aunque luego se vuelva a la realidad, a los limites, al orden… pero por un rato, me sirve para dejar de ser quien soy y convertirme en quien quiero ser. Mayi dijo hoy una frase interesante: "La emoción es la confusión de los sentimientos", cuando no sabes por qué lloras, si es de pena o de alegría, si hay amor o pasión, si te duele o te da placer. Esa frase me ha contestado muchas preguntas, y ahora no sé lo que siento; será que estoy emocionada, y que es tanta esa emoción que casi no la aguanto.
Cuando te ilusionas mucho con algo, te agarras a ello con tanta fuerza que hacen falta demasiados golpes para aceptar que te has equivocado. Porque no siempre todo lo que nos gusta es lo mejor, claro que no renunciamos can facilidad. Queremos creer que algo tan bueno no puede hacernos daño, que se le puede dar la vuelta, que se puede cambiar. Nos aferramos a que ocurra algo así como un milagro. Pero por fin un día descubrimos que los milagros rara vez se dan, y entonces desistimos. Nos rendimos a la resignación y nos limitamos a esperar la señal que nos confirme que hemos hecho lo que teníamos que hacer. Y cuando esa señal llega, solo sentimos la satisfacción de saber que nuestras intuiciones eran ciertas y que hemos hecho bien en reaccionar a favor de ellas, pero no es suficiente consuelo. Siempre se queda dentro la rabia de no poder cambiar las cosas, de no poder disponerlas a tu gusto. La resignación, aún sabiendo que es el único camino, suele dejar un rastro de añoranza tras de ti. Acertar, a veces, puede ser doloroso...
Después de varios cambios entre organización, ensayos y demás tenemos casi lista la obra "Noche" que, personalmente, estoy deseando estrenar. La fecha del 18 de mayo se ha caído, así que el estreno oficial será el 23 de de mayo en el teatro Federico García Lorca de Fuente Vaqueros. Conforma el elenco de actores: Laura López, Adrián Zamora, Gregorio Bujalance, Pepe Hernández, Ignacio Madejón, Mª Carmen Díaz, Yolanda López, y yo misma. Hay otros actores que hacen de coro tras una tela entre los cuales cabe destacar la presencia de Cristina Carrascosa, por su manejo en la expresión corporal y porque es una pedazo de actriz. Con semejante reparto, solo puedo esperar que la obra se mueva mucho y nos salgan más fechas, para seguir aprendiendo de todos éstos a quienes considero grandes actores, no solo por su talento sino por la experiencia y el bagaje de la mayoría de ellos.
Las fechas de los próximos bolos (tanto con En la Luna Teatro como con Carmen Ruiz-Mingorance en las salas de Microteatro Granada) están en mi web, a la cual, por cierto, le he dado un cambio de imagen. Está mejor organizada, he añadido secciones nuevas, y tal como ha quedado es más fácil para los seleccionadores encontrar la información específica que estén buscando sobre mí. Añadiré a la sección de audios la canción que estoy trabajando en las clases de teatro musical, pero este tema merece una entrada a parte que escribiré cuando finalice el taller. De momento solo puedo adelantar que en tres clases que llevo he aprendido más de lo que podía imaginar.
Una noticia que me llena de alegría es que el cortometraje de Kike Baliñas que protagonicé, "La Primera Cita", ha quedado entre los ganadores del Festival Internacional "Piélagos en Corto", lo que significa que rodaremos, junto con los otros tres ganadores, un largometraje. ¡Mi primer largometraje! Se rodará íntegramente en Cantabria a finales de verano, pero la fecha exacta aún está por definir, así como el guión definitivo. No podría estar más contenta por este logro, y por las posibilidades que me ofrece.
Será también por esas fechas (septiembre) cuando me comuniquen si el cuento que he mandado a concurso y que terminé de escribir hace una semana, ha salido ganador, o al menos seleccionado entre los 10 primeros, en cuyo caso optaría a un premio menor pero que me serviría igualmente como motor para seguir intentándolo. Sé que es una lotería, y que mis posibilidades son mínimas porque yo no soy escritora, pero bien vale intentarlo. Necesito ganar dinero. Hasta es posible que trabaje como camarera este verano... me presto a lo que sea por pasta.
Incluso a hacer de modelo para una agencia especializada en reportajes de boda. Se llama C&C Imagen y hacen unas fotos preciosas con vídeo incluido, a precio económico y mucha profesionalidad. Dejo un par de ellas de muestra, y el resto las cuelgo en mi web: http://mariabeba.wix.com/beba-jimenez. Os remito desde aquí a su página de Facebook para los que estéis interesados:
https://www.facebook.com/pages/CC-imagen/640625929306363?fref=ts
Al filo de las puertas de la magia, que era negra y blanca como el cielo de aquella noche estrellada, donde solo se escuchaba el silencio, y la brisa de mayo entre los árboles, y unas luces lejanas invitaban al descubrimiento. En ese filo peligroso, que mostraba el abismo y el cielo cogidos de la mano, diseñando un futuro incierto, ardiendo entre los dedos el fuego de la incertidumbre. Ahí mismo, en ese filo, nació el tiempo infinito y murió la razón.