miércoles, 16 de octubre de 2013

"Camino de Sombras"

La primera vez que me puse frente a una cámara fue para presentarme a un casting de David Eating, que buscaba gente para rodar la serie "El Silencio". Fue mi primer casting para cine y recuerdo que me dio un formulario que tenía que rellenar contando mi experiencia como actriz; puse mis datos personales, el resto lo dejé en blanco. No solo no tenía experiencia en cine sino que estaba empezando a hacer teatro en serio. O sea que mi experiencia como actriz, en general, era prácticamente nula.
Recuerdo que en el formulario había un espacio para escribir los nombres de los cortos, pelis o series en las que habías trabajado. Estaba a punto de irme cuando me hizo pasar. Hice la prueba de cámara y al terminar le dije lo que había "Mi formulario está un poco vacío... Y además llevo ortodoncia, aunque me la quitan en un par de meses". David se rió. Para mí todo eran obstáculos y él tan tranquilo... A los pocos días me ofreció un papel en la serie.
Hoy, 3 años después, me llama para que participe en su último corto, y ahora me faltaría espacio en el formulario para escribir mi experiencia como actriz. Éste es mi sexto corto y gracias a David le perdí el miedo a la cámara. Nunca olvido a las personas que me han ayudado de alguna forma (tampoco olvido a las que me han puesto la zancadilla), por eso me siento feliz de haber vuelto a trabajar con él. David no es solo un cineasta apasionado sino que cree en lo que hace con una fuerza que ya quisieran muchos. Será por eso, y por su calidad humana, que se rodea siempre de un gran equipo, en este caso ha sido Aqueronte Films. Para mí, conocer a estos chic@s ha sido todo un descubrimiento.
"Camino de Sombras" es el título de este cortometraje. Y con estas pintas aparezco.
Amo la magia del cine!

jueves, 3 de octubre de 2013

Palabras de Chaplin

"Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas".
Charles Chaplin

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mirar hacia dentro y seguir adelante

A veces hay que tomar decisiones que no quieres, aceptar los cambios, tomar otros caminos... Ante esa nube de humo que te hace doblar el cuerpo con dolores abdominales, fiebres injustificadas, vómitos de nada, solo hay una cura: paz interior. Y nadie puede proporcionártela, ni siquiera una misma puede mientras esté pendiente del mundo exterior, que viene a contaminar con su ruido tu silencio y que muy pocas veces merece tu atención.
Sé quién soy y no tengo nada que reprocharme; ya no... salvo el hecho de permitir que todo me afecte. Ojalá fuera más fuerte en ese sentido. Pero hacerme fuerte implica renuncia, y hasta renunciar al dolor cuesta mucho a veces, a pesar de saber que es lo mejor y que siempre ganaré más de lo que pierdo (al menos en salud).
Me ha costado mucho entender las cosas como son. Mucho. Por suerte, mis momentos de lucidez me han dado respuestas y me han permitido seguir adelante con o sin ayuda. Y ahora sé que nada ni nadie tiene derecho a romper lo que tanto me ha costado construir, mi estabilidad emocional (de la que ahora sé que me puedo sentir orgullosa), mis ilusiones, mi esfuerzo por crecer en este incierto oficio en el que me he metido... mi vida... Jamás apostaré por las personas que intenten manipular mis emociones, ni por las que me hagan llorar, ni por las que piensen que el fin justifica los medios.
Y siguiendo en mi senda, renuncio a lo dañino pero nunca a mi trabajo que es lo que me mantiene viva. Por esa razón, me desvinculo de unos y me adhiero a otros y con suerte, previa entrevista, tendré la oportunidad de trabajar en un curso de Laboratorio Teatral con dos de los más grandes maestros de Granada: Piñaki Ruiz y Mayi Chambeaud. Si consigo entrar tendré además como compañera a una persona estupenda y gran actriz que ya es mi compañera en La Luna Teatro, y que como persona vale mucho y me inspira solo cosas buenas: Mª Carmen Díaz. Aparte intentaré con Piñaki montar un taller de Interpretación ante la cámara. Y la semana que viene ruedo otro cortometraje con David Eating y Aqueronte Films.
En otro orden de cosas, ando detrás de varios trabajos que me den la estabilidad económica que necesito para hacer las maletas y volar a NY y con suerte no volver nunca, aunque eso ya es soñar demasiado.
Por lo pronto, disfrutaré de lo que tengo que no es poco, todo un año lleno de bolos, un contrato como actriz profesional y todo lo que va saliendo casi sin buscarlo, que es lo que le da sabor a la vida. Y el que no me quiera que no me busque. Porque yo juego fuerte y no todos pueden seguirme el ritmo.
Sé que hoy no es el día, ni tampoco lo será mañana, y quizás tampoco el mes que viene, pero ese día llegará, y volveré a sonreír... porque me lo he ganado.

lunes, 23 de septiembre de 2013

En el lugar adecuado... En el momento oportuno

¿Cómo se sabe cuando uno "cae en su lugar"? ¿Hay un lugar específico en el cual caer? El esquema espacio-temporal de la vida es algo que me desconcierta y me angustia a partes iguales. Eso de estar en el lugar adecuado en el momento oportuno y que esa idea determine tu rumbo a mi, particularmente, me agobia, me genera mogollón de dudas inquietantes: "¿Y si estoy aquí debiendo estar allí?, ¿Y si rechacé lo que nunca debí rechazar, y acepté lo que parecía mejor pero no lo era? Supongo que el azar juega un papel importante a fin de cuentas. Pero quiero creer que todo pasa por algo, que la intuición de cada uno es la mejor guía, y que a veces lo que parece un fracaso puede llevarte a un éxito inesperado. Querer abarcarlo todo, estar en todas partes, y contar con todo el mundo es un error que acaba por quemarte. Creo que el camino se va construyendo a medida que avanzamos y solo así surgen las oportunidades y las grandes ocasiones. No todo es tan perfecto como te lo cuentan y siempre está el que juega contigo, el que te chulea tu dinero, el que te trata mal, el que hace que te desmotives. Pero por suerte, también hay gente dispuesta a ayudar, a darte oportunidades, a devolverte las ganas de seguir adelante.

Yo trabajo para llegar a "ese lugar" sin saber si lo haré en el momento idóneo; no puedo dejar que eso me condicione o me limite. Me gusta lo que hago y confío. Todo lo demás, el tiempo lo pondrá en su sitio... 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Nuevo audio


"TARDES", mi versión del tema de Amaral a guitarra y voz (para cuando me piden en las audiciones a musicales que les envíe material "sencillo y sin adornos"). Más sencillo que grabarlo en el ordenador de tu casa, imposible...






Para todos los caballitos de mar, entre los que me incluyo...




martes, 10 de septiembre de 2013

Rodaje en Almería


El viernes 6 de septiembre, parte del equipo La Böhemia (compañía recién fundada por Carmen Ruiz-Mingorance) nos fuimos hasta Almería para rodar un cortometraje sobre la mujer maltratada. Su director, Jose Antonio Sande nos dio hasta una clase sobre terapias naturales y nos sacó los diferentes perfiles que quería ver en cada una de nosotras. El cámara y co-director fue Ángel Rueda, un pedazo de profesional, y los chicos del equipo técnico lo hicieron todo muy fácil. 
Rodamos durante todo el sábado. Y a pesar de la lluvia para mi fue un día lleno de sol! Me encantó la experiencia, como siempre que me pongo frente a una cámara, pero en esta ocasión se le suma además la buena compañía que tuve. 
Jesús García Amezcua ha recogido imágenes y ha hecho este montaje del making of y de algunos momentos bonitos del fin de semana.
El cortometraje en sí lo tendremos muy pronto.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Des-contando los días

Empieza septiembre y yo con esta mezcla de ansiedad y náuseas en el estómago. Prometedores proyectos entre manos que no hacen sino incrementar la incertidumbre de lo que vendrá (o dejará de venir). Y a donde vaya me encuentro con la misma sensación de temor a no encontrar el lugar adecuado, a no encontrarme a mi misma en ningún lugar. 

Se pueden ir a la mierda en fila todos los que prometen lo que no pueden dar (sea lo que sea). 

Y entre tanto sigo caminando por la senda de lo improbable, con la espada siempre a mano, endureciendo el corazón y las tripas para no mirar más lejos de lo que alcanza mi vista. 

Cómo desaparecer en un círculo tan reducido, a dónde huir, con quién contar... 

Ahora sé que cuando buscas la verdad corres el riesgo de encontrarla, pero quizás los nuevos sueños aniquilen por fin al caballito de mar...