Con todo lo que se me viene encima, he elegido el mejor momento del mundo para enfermarme. Solo he pillado frío y se me han inflamado las amígdalas, pero eso ya me obliga a recluirme en casa hasta expulsar los bichitos... El caso es que tengo mil cosas por delante por preparar:
El 12 de febrero estreno una obra musical en Microteatro junto con mi compañero Nando Rivas llamada La Ley Mordaza, un reto para ambos y muchísimo trabajo por delante para tenerlo todo listo en dos semanas. Estaremos poniendo este micromusical los días 12, 13, 20, 26 y 27 de febrero.
El 19 me lo he reservado para actuar en el Retroback que este año está dedicado a Star Wars. Haré de la princesa Leia y aún no tengo el bikini famoso... (otra cosa de la que ocuparme).
El día 11 de marzo estrenamos por fin con la banda The Happy Fish. Será en un lugar muy bonito del Albayzín llamado "El Higo" (el nombre no es tan bonito) y será a las 20:30. Esto significa ensayos a muerte las próximas semanas.
A parte de esto, tengo clases de equitación, clases de esgrima (que empiezo el lunes), salidas a la calle con Jalea Teatro, y ensayos para unas animaciones que haremos con Garnata Tours con unos libretos que está preparando Roy Delipiani (como ya hiciéramos el años pasado con los Cuentos de la Alhambra de Washington Irving) y es posible que el 10 de marzo colabore con un amigo en un bolo que da con su banda haciendo una especie de improvisación teatral (lo cual requeriría un par de días al menos para prepararlo).
En realidad todo esto, bien organizado, se saca adelante sin problemas pero enfermarme justo ahora es un parón y no mola nada perder el poco tiempo del que dispongo (me estoy drogando "a jierro" a ver si acelero el proceso).
Por otro lado, mi viaje a Madrid fue una grata experiencia. Conseguí entrar en la agencia de representación Tinglao Management para publicidad y me dio muy buen rollo cómo trabajan, así que espero que me consigan muchas audiciones aunque eso signifique no deshacer la maleta. Dada mi situación, es la única forma de entrar en Madrid. El próximo objetivo es encontrar representante de ficción aunque esto parece que es más complicado incluso para la gente que está viviendo allí. De momento me centro en lo inmediato que es sacar adelante tanto bolo y ya volveré a Madrid a mediados de marzo a dar el coñazo a gente que no conozco; es la parte más fea de mi trabajo pero hay que hacerla...
viernes, 29 de enero de 2016
lunes, 18 de enero de 2016
Publicidad
Hoy se ha hecho público en las redes sociales el primer spot publicitario que he rodado hasta ahora, con la aspiración por parte de la productora de llegar a cadenas de televisión locales y autonómicas, para lo cual ayudaría mucho que se hiciera viral, así que os animo a compartirlo por doquier.
Por otro lado, una agencia de representación de actores de Madrid se ha puesto en contacto conmigo para formar parte de su cartera, lo que me ha llevado a sesiones fotográficas de urgencia para actualizar el book (fotos de estudio, que no tenía) y a organizar mi segundo viaje a la capital. Por suerte he podido contar con dos grandes fotógrafos. Cosa de que si uno no podía lo hiciera el otro, al final han podido los dos y me he hecho con un gran material que nunca tendré cómo agradecer.
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| Fotografía: Juan Antonio Cárdenas |
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| Fotografía: Intemporal Studio |
Viajo a Madrid el miércoles con material actualizado, ganas, esperanza, un bocadillo y media maleta a intentar meter la cabeza en una agencia (una al menos), a pelearme con el metro, a reencontrarme con la primera amiga que hice en Granada cuando llegué y que ahora me abre su casa por dos días, a ver a muchas personas con las que tengo planes de futuro y a enfrentarme a eso que llaman agorafobia mezclada con estupidez absoluta al mirar un plano. Si vuelvo a casa con algún plan cerrado y sin echar una lágrima me doy por satisfecha.
domingo, 3 de enero de 2016
Karma Beba
Últimamente se lleva mucho eso del karma. Das lo que recibes y recibes lo que das. Pero seguramente es imposible quedar bien con todo el mundo, que tus actos beneficien a todos, que tus palabras no hieran a nadie. Yo creo que cada uno tiene que hacer lo que tiene que hacer en cada momento, aprovechar las oportunidades que considere aprovechables y no comerse tanto la cabeza. Al fin y al cabo, así funciona el mundo. Yo tiendo a torturarme cuando las cosas me van relativamente bien, como si no lo mereciera, y cuando me van mal me flagelo directamente. Y sé que en ambos casos me equivoco. Que lo que me pasa es porque lo merezco (ya sea bueno o malo) y lo que no me pasa, también. Y merecer o desmerecer algo debe estar en relación con el empeño que pongas, y a veces ni siquiera es así... ¿Cuántas veces he apostado y trabajado en cosas que no han salido bien? ¿Cuántos "noes" he recibido porque sí, simplemente porque no era para mi? Y luego me llaman de algún sitio, o me ofrecen un trabajo, o confían en mi (también porque sí) y me como la cabeza. En fin, hay que ser pava... No cuentan conmigo para todo, y muchas veces soy la segunda opción de alguien y no me quejo por eso. En realidad no me quejo por casi nada. Será cuestión de aceptar que cada momento tiene lo suyo, que estás para unos o para otros, o no estás para nadie, o incluso estás para todos a la vez. Y a mi unos pueden fallarme por un lado y por otro lado, al mismo tiempo, otros me están buscando. Y siempre me ha costado aceptar que en la vida hay ciclos, y la gente va y viene, y todo se acaba pero empiezan cosas nuevas... y esas huevadas que tan poquito me gustan. El mundo es un lugar extraño lleno de trampas y me jode no saber si lo estoy haciendo bien hasta que llega el karma y te lo cuenta a toro pasado. No me parece sano cuestionarse absolutamente todo (evidentemente lo digo por mi), así que agarraré las oportunidades que crea provechosas y rechazaré las que crea que no lo son, independientemente de que lo merezca, no lo merezca o sea pura potra. Y a veces podré fallar y otras daré en el clavo, eso ya que me lo cuente el karma cuando se le antoje...
jueves, 31 de diciembre de 2015
Detalles y propósitos
Si algo me apena de que se acabe el año es sentir que quedan asuntos pendientes que no he podido cerrar. Al menos uno. Sé que no es importante y que se arreglará pronto, pero me hubiera gustado no llevármelo al 2016, aunque como suele pasar, no solo depende de mi. Sea como sea, dejo el 2015 colmada de atenciones, plena por el trabajo y agradecida (por no decir flipando) de la buena suerte que me ha acompañado, a pesar de que también ha habido momentos feillos.
Hoy ha sido un día raro, casi vacío, pero con detalles que presiento que van a determinar el resto del año en muchos sentidos, y estoy tan intrigada como temerosa... Y no solo hoy. Creo que los últimos acontecimientos de este mes que ya muere van a marcar un camino que a saber a dónde me llevará.
La navidad, época que cada año me gusta menos, se lleva mejor con trabajo, y mejor aún con amigos que te dan sorpresas. Yo soy muy dejada para los detalles, a menos que algo me obsesione, sin embargo he recibido detalles por todos lados. "La vie en rose" sonará para siempre en mi cajita de música. Los bombones del karma han dejado una dulce intención cósmica. Las fotos de las navidades pasadas no quedarán en fantasmas. Y ese doble "reencuentro" abre ahora las puertas de un teatro (quién sabe si habrá más puertas).
Me voy a Madrid en enero para ver a muchas personas que con suerte me ayudarán a meter la cabeza en otra cosa, pero antes hago una parada en Oriente y me vuelvo a subir a las carrozas de la cabalgata de Granada. Y a tientas y expectante, comienzo nuevos proyectos y continuo con los que creo que valen la pena, aun a riesgo de la decepción y el fracaso. Intentando no fallar a nadie pero sobre todo no fallarme a mi. Parece fácil... pero no lo es en absoluto. Y como new year's resolutions voy a ver si me quito de fumar que no se puede cantar con tanto humo, y voy a aprender a tocar el ukelele (con cervezas incluidas, quizás...), y voy a seguir montando a caballo hasta que controle los saltos, y voy a tomar clases de teatro gestual, y voy a dejarme el alma en todo lo que haga, ya sea en la calle, en un hotel, en frente de un micrófono o delante de una cámara. Construyo la escalera y la haré tan alta como quiera, el límite es el cielo, tanto en lo profesional como en lo personal.
En compañía se sube mejor.
FELIZ 2016
Hoy ha sido un día raro, casi vacío, pero con detalles que presiento que van a determinar el resto del año en muchos sentidos, y estoy tan intrigada como temerosa... Y no solo hoy. Creo que los últimos acontecimientos de este mes que ya muere van a marcar un camino que a saber a dónde me llevará.
La navidad, época que cada año me gusta menos, se lleva mejor con trabajo, y mejor aún con amigos que te dan sorpresas. Yo soy muy dejada para los detalles, a menos que algo me obsesione, sin embargo he recibido detalles por todos lados. "La vie en rose" sonará para siempre en mi cajita de música. Los bombones del karma han dejado una dulce intención cósmica. Las fotos de las navidades pasadas no quedarán en fantasmas. Y ese doble "reencuentro" abre ahora las puertas de un teatro (quién sabe si habrá más puertas).
Me voy a Madrid en enero para ver a muchas personas que con suerte me ayudarán a meter la cabeza en otra cosa, pero antes hago una parada en Oriente y me vuelvo a subir a las carrozas de la cabalgata de Granada. Y a tientas y expectante, comienzo nuevos proyectos y continuo con los que creo que valen la pena, aun a riesgo de la decepción y el fracaso. Intentando no fallar a nadie pero sobre todo no fallarme a mi. Parece fácil... pero no lo es en absoluto. Y como new year's resolutions voy a ver si me quito de fumar que no se puede cantar con tanto humo, y voy a aprender a tocar el ukelele (con cervezas incluidas, quizás...), y voy a seguir montando a caballo hasta que controle los saltos, y voy a tomar clases de teatro gestual, y voy a dejarme el alma en todo lo que haga, ya sea en la calle, en un hotel, en frente de un micrófono o delante de una cámara. Construyo la escalera y la haré tan alta como quiera, el límite es el cielo, tanto en lo profesional como en lo personal.
En compañía se sube mejor.
FELIZ 2016
viernes, 18 de diciembre de 2015
De gorra
Hace un par de días conocí mejor a una señora llamada Edith Piaf. La película, "La vida en rosa", me llegó en el mejor momento posible (encima hoy le han dedicado un programa especial en "Saber y Ganar").
Los mejores artistas, o la gran mayoría, empezaron en la calle, a la gorra, a merced de la voluntad de los viandantes, muchos de los cuales ni siquiera se paran a mirar quién es esa persona que se atreve a mostrarse sin ningún reparo ante el público; qué hace, por qué lo hace. Algunos curiosos se detienen un momento antes de reanudar su camino, otros prestan atención, unos pocos incluso se conmueven, o se divierten, o aprenden y entonces dejan su monedita, se interesan por el/la artista y aprecian que existan, que se muestren "gratis", porque quizás algún día cobren un pastón por el mismo espectáculo y ya no lo puedan pagar. Edith Piaf, como tantos y tantas más, empezó cantando en la calle y al terminar pasaba la gorra, y quizás malvivía, pero alguien la vio y se la llevó a cantar a un local, donde otra persona también la vio y la convirtió en algo mucho más valioso, tanto que al final llegó a convertirse en icono. Ya no era una cría desaliñada cantando en la calle, era la Piaf.
Mañana me voy a la calle con dos de los mejores actores que hay en Granada, a pasar la gorra. Puede que no saquemos un duro, o que como mucho nos dé para irnos de cervezas, pero en ese caso brindaremos por ser lo que somos, y hacer lo que nos gusta, sin pudor y sin pretensiones. Será mi primera experiencia "a la gorra" y la voy a disfrutar pase lo que pase. No se disfruta solamente en un gran teatro rebosante de público. Si haces lo que te gusta lo disfrutas donde sea que lo hagas, y no es más artista el que está en los escenarios, ni mejor el que se licencia en las escuelas. Es artista el que demuestra su arte y el que lo defiende, ya esté en el Carnegie Hall o a pie de calle. Y este fin de semana, esta insignificante artista con todo por aprender, se tira a la calle a hacer lo que le gusta y "de gorra".
Con esta escena de la película, me despido, con esta pedazo de actriz que es Marion Cotillard, y con este canto, que es el mío, de la enorme Edith Piaf.
Los mejores artistas, o la gran mayoría, empezaron en la calle, a la gorra, a merced de la voluntad de los viandantes, muchos de los cuales ni siquiera se paran a mirar quién es esa persona que se atreve a mostrarse sin ningún reparo ante el público; qué hace, por qué lo hace. Algunos curiosos se detienen un momento antes de reanudar su camino, otros prestan atención, unos pocos incluso se conmueven, o se divierten, o aprenden y entonces dejan su monedita, se interesan por el/la artista y aprecian que existan, que se muestren "gratis", porque quizás algún día cobren un pastón por el mismo espectáculo y ya no lo puedan pagar. Edith Piaf, como tantos y tantas más, empezó cantando en la calle y al terminar pasaba la gorra, y quizás malvivía, pero alguien la vio y se la llevó a cantar a un local, donde otra persona también la vio y la convirtió en algo mucho más valioso, tanto que al final llegó a convertirse en icono. Ya no era una cría desaliñada cantando en la calle, era la Piaf.
Mañana me voy a la calle con dos de los mejores actores que hay en Granada, a pasar la gorra. Puede que no saquemos un duro, o que como mucho nos dé para irnos de cervezas, pero en ese caso brindaremos por ser lo que somos, y hacer lo que nos gusta, sin pudor y sin pretensiones. Será mi primera experiencia "a la gorra" y la voy a disfrutar pase lo que pase. No se disfruta solamente en un gran teatro rebosante de público. Si haces lo que te gusta lo disfrutas donde sea que lo hagas, y no es más artista el que está en los escenarios, ni mejor el que se licencia en las escuelas. Es artista el que demuestra su arte y el que lo defiende, ya esté en el Carnegie Hall o a pie de calle. Y este fin de semana, esta insignificante artista con todo por aprender, se tira a la calle a hacer lo que le gusta y "de gorra".
Con esta escena de la película, me despido, con esta pedazo de actriz que es Marion Cotillard, y con este canto, que es el mío, de la enorme Edith Piaf.
martes, 8 de diciembre de 2015
Reencuentros
"El Reencuentro" es el título de la pieza que tenemos en cartel en Microteatro Granada durante el mes de diciembre pero no es el único reencuentro. Estos días me he reencontrado con viejos amigos, con sentimientos enterrados, con el enigma indescifrable de ciertos ojos que miran pero no ven... y me he reencontrado conmigo misma en situaciones olvidadas. Pero estoy contenta por muchas cosas. El fin de semana de estreno hemos tenido lleno absoluto, y con el dinero que saque podré comprarme un ukelele. Ya me lo podría comprar con lo recaudado estos dos días pero quiero uno bueno porque es para tocarlo con mi banda ¡y mi banda es buena! Tengo que aprender un par de canciones, muy chulas ambas, y sobre todo soltarme lo suficiente para poder tocar en público. Con suerte, estaremos estrenando en el mes de marzo.
Y esto de que se esté acabando el año no me entristece para nada esta vez. El 2015 ha sido increíblemente bueno en general, pero tengo ganas de que se acabe y descubrir qué está por venir. Lo bueno queda para siempre y lo malo, que también lo ha habido, me da un poco igual. Sé que debe haber alguna razón cósmica incomprensible para que ocurran ciertas cosas que a priori consideramos malas, como personas que se quedan en el camino y desaparecen de mi vida, el tener que aceptar que Luna se hace mayor, que proyectos y compañeros por los que he apostado pasen de todo, o no interesarle en absoluto a quienes más desearía impresionar. Y haciendo acopio de orgullo he "reencontrado" razones para dejar pasar la oportunidad perfecta con quien nunca me dará esa oportunidad (y que hasta eso me parezca bien).
Con este teaser os invito a tod@s a acompañarnos el próximo finde en Microteatro Granada. Somos unas bajunas pero estamos graciosas.
Y esto de que se esté acabando el año no me entristece para nada esta vez. El 2015 ha sido increíblemente bueno en general, pero tengo ganas de que se acabe y descubrir qué está por venir. Lo bueno queda para siempre y lo malo, que también lo ha habido, me da un poco igual. Sé que debe haber alguna razón cósmica incomprensible para que ocurran ciertas cosas que a priori consideramos malas, como personas que se quedan en el camino y desaparecen de mi vida, el tener que aceptar que Luna se hace mayor, que proyectos y compañeros por los que he apostado pasen de todo, o no interesarle en absoluto a quienes más desearía impresionar. Y haciendo acopio de orgullo he "reencontrado" razones para dejar pasar la oportunidad perfecta con quien nunca me dará esa oportunidad (y que hasta eso me parezca bien).
Con este teaser os invito a tod@s a acompañarnos el próximo finde en Microteatro Granada. Somos unas bajunas pero estamos graciosas.
domingo, 29 de noviembre de 2015
Sin "peros" en la lengua
Los juegos que la gente juega pueden dar para un inquietante análisis psicológico de la actitud del ser humano. Una radiografía de la sociedad y de las relaciones personales. Cuidamos cada detalle al milímetro, escogemos cuidadosamente el vestido más adecuado, el calzado que mejor combina, el peinado e incluso el color de los labios. Con un par de pinceladas somos capaces de ocultar lo que no queremos que se vea, y con otras dos, resaltar lo que queremos destacar. Es el ritual de un típico sábado por la noche, y el empeño depende del juego al que se juegue. Yo, no sé si por lucidez o por experiencia, entiendo las reglas de casi todos, y como suele ocurrir en los juegos siempre hay algún tramposo. Y a veces, aún conociendo las trampas, nos animamos a jugar. Ganarle al tramposo es la motivación que necesitamos para "resplandecer", y una juega sus mejores cartas, incluso se las muestra al contrincante en un intento de decirle "si me ganas es porque haces trampas Y LO SÉ". Perder nunca es tan gratificante como en estos casos.
Ayer me dijo un amigo "si te curras mucho algo y trabajas para conseguirlo, cuando llegue la oportunidad te pillará preparada", y no podría estar más de acuerdo. Volviendo a casa pensé en el significado de muchas cosas, y de esta frase en particular, y llegué a conclusiones paradójicas acerca del rechazo y las muchas cosas que nos sugiere, y lo bien que sienta conocer el terreno que pisamos, y sabernos capaces de reaccionar, entender, asumir y descartar. Y justo antes de llegar al portal, con la sensación de estar dándome contra un muro y casi convencida de los muchos caminos alternativos que hay, me acordé de ese nombre, Warren Beatty (yo también tengo mis propios juegos).
¿Cuáles serán los factores para que te valoren positivamente? Y no me refiero al típico "nos ha encantado pero...", como ocurre en los castings. ¿Qué es lo que hay que hacer para eliminar el "pero"? ¿Qué hay que decir, vestir, responder o cantar? ¿Cómo hay que moverse, mirar o sonreír? ¿Cuál es la clave para llegar a "nos ha encantado" y punto? Y lo más gracioso... ¿por qué cuanto menos empeño le pones a algo mejor te valoran? ¿Es esa la actitud? ¿Pasar de todo? ¿Algo en plan "esta soy yo y si no te gusta me da igual"? Porque parece que así se consiguen muchas más cosas... y ahora resulta que los conocimientos juegan en mi contra, que tengo que olvidar lo que tanto ha costado aprender. Pues no sería yo entonces. Sé por experiencia que quien te quiere te busca. Ocurre en los castings, y ocurre en la vida. Y probablemente la vida no sea más que un gran casting multitudinario donde no a todo el mundo le encantas... "sin peros en la lengua".
Ayer me dijo un amigo "si te curras mucho algo y trabajas para conseguirlo, cuando llegue la oportunidad te pillará preparada", y no podría estar más de acuerdo. Volviendo a casa pensé en el significado de muchas cosas, y de esta frase en particular, y llegué a conclusiones paradójicas acerca del rechazo y las muchas cosas que nos sugiere, y lo bien que sienta conocer el terreno que pisamos, y sabernos capaces de reaccionar, entender, asumir y descartar. Y justo antes de llegar al portal, con la sensación de estar dándome contra un muro y casi convencida de los muchos caminos alternativos que hay, me acordé de ese nombre, Warren Beatty (yo también tengo mis propios juegos).
¿Cuáles serán los factores para que te valoren positivamente? Y no me refiero al típico "nos ha encantado pero...", como ocurre en los castings. ¿Qué es lo que hay que hacer para eliminar el "pero"? ¿Qué hay que decir, vestir, responder o cantar? ¿Cómo hay que moverse, mirar o sonreír? ¿Cuál es la clave para llegar a "nos ha encantado" y punto? Y lo más gracioso... ¿por qué cuanto menos empeño le pones a algo mejor te valoran? ¿Es esa la actitud? ¿Pasar de todo? ¿Algo en plan "esta soy yo y si no te gusta me da igual"? Porque parece que así se consiguen muchas más cosas... y ahora resulta que los conocimientos juegan en mi contra, que tengo que olvidar lo que tanto ha costado aprender. Pues no sería yo entonces. Sé por experiencia que quien te quiere te busca. Ocurre en los castings, y ocurre en la vida. Y probablemente la vida no sea más que un gran casting multitudinario donde no a todo el mundo le encantas... "sin peros en la lengua".
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