viernes, 30 de enero de 2015
Soy un mimo
Uno de los proyectos que llevamos a cabo los actores dentro del plan Pimas del Ayuntamiento de Granada es el de animación en los parques. Tuvimos que crear personajes adaptados a este espacio y además ofrecer un cuentacuentos. Nuestro compañero Jorge Onieva, ha hecho un video-resumen documentando el proceso de creación, ensayos y puesta en escena el pasado fin de semana. Bajo la dirección artística de Miguel Serrano acabamos haciendo una cosa chulísima para niños y adultos. Y aquí se puede ver. I LOVE MY PARTNERS!
lunes, 26 de enero de 2015
Videobook 2014
Mi videobook actualizado con algunos de los cortometrajes que he hecho a lo largo del 2014. Faltan por incluir "Camino de Sombras" (que no se ha hecho público en las redes aún) y el que grabé en noviembre con Cristian Genovés, el cual sigue en post-producción. Igual, con ésto, tengo más de 4 minutos, que ya es mucho para un videobook. Espero que se haga fácil de ver para los directores de cásting, que es la idea... Se incluyen aquí:
Chocheando de José M. Anguiano
El Ciclomotor del Destino de Alejandro Roviralta y NoEl
La Primera Cita de Kike Baliñas
Fruta Pocha de Noelia Fernández
El Olvido de José M. Anguiano
Vídeo casting The Third Place
En febrero ruedo el corto "Factor Terror", que será el primer trabajo frente a cámara del 2015. ¡Y tiene buena pinta!
BEBA JIMÉNEZ VIDEOBOOK 2014
miércoles, 14 de enero de 2015
Mi "Cabaret"
He rescatado este tema, grabado a guitarra y voz, para mandarlo a un casting. Fue la canción que trabajé en el curso de Teatro Musical en la Escuela Remiendo hace unos meses.
Life is a cabaret, old chum!
And I love a cabaret...
Life is a cabaret, old chum!
And I love a cabaret...
jueves, 8 de enero de 2015
Yo me bajo en occidente
Desde pequeña nunca me gustó ir a ver la cabalgata de reyes. Me agobian las multitudes. Mi madre me decía que era rara, que a las niñas normales les gustan esas cosas. Yo la miraba desde el balcón de mi casa de Motril, más por curiosidad que por ilusión, pero bajar a la calle... pasando. Ya de mayor, y estando en Granada, no se me ocurría ni remotamente trasladarme al centro para eso. Y no solo la cabalgata. Cualquier acto que convoque a demasiadas personas me tira para atrás. No he visto una tarasca, ni una procesión (esto también por principios), ni me he unido a manifestaciones. A lo mejor tengo agorafobia (otra fobia más entre las que ya tengo detectadas: tripofobia y entomofobia), aunque no creo que sea para tanto. No es que odie o me asusten las multitudes, simplemente prefiero no estar en ellas.
Por suerte no pasé nada de frío. Me forré entera con ropa térmica y el vestuario me lo puse encima (como todos). Tuve que improvisar mi papel sobre la marcha, y más o menos a la altura de Reyes Católicos entendí la dinámica. Quedarme quieta para no caerme de la carroza, tirar caramelos de vez en cuando y buscar caras conocidas, como hacen todos. Sea como sea, me gustó ver mi ciudad desde allí arriba vestida de magia. Las cosas son tan especiales como queramos dibujarlas.
Este año, sin embargo, me ha tocado ver la cabalgata bien de cerca. Bueno, no se puede decir que la haya visto porque yo iba en una carroza casi al principio y ni idea de lo que traía detrás. Me preguntan que si me ha gustado la experiencia. Pues como experiencia no está mal. Incluso la disfruté cuando empezamos a vestirnos y a maquillarnos y aquello empezó a andar. Además, eso de que la cabalgata de Granada sea la más antigua de España, con 103 años, mola. Hasta Lorca salió en la de 1912. Pero es que no es lo mismo estar dentro de la cabalgata que estar fuera. Yo desde allí arriba veía a las miles de personas que se amontonaban en las calles, las caras de los niños, la emoción general...
Por suerte no pasé nada de frío. Me forré entera con ropa térmica y el vestuario me lo puse encima (como todos). Tuve que improvisar mi papel sobre la marcha, y más o menos a la altura de Reyes Católicos entendí la dinámica. Quedarme quieta para no caerme de la carroza, tirar caramelos de vez en cuando y buscar caras conocidas, como hacen todos. Sea como sea, me gustó ver mi ciudad desde allí arriba vestida de magia. Las cosas son tan especiales como queramos dibujarlas. martes, 30 de diciembre de 2014
En la última noche del año
Facebook se empeña en que comparta un álbum de fotos con mis mejores momentos del año, pero la verdad es que no todos mis mejores momentos están reflejados en las fotos. La mayoría de ellas han tenido un fin profesional este año. No tengo fotos para todo lo que han significado tantas personas. Algunas se fueron pero dejaron aquí su huella, otras siguen invisibles, otras van y vienen...
Pero, insisto, mis mejores momentos los llevo dentro, no se pueden compartir con fotos. He trabajado con mucha gente a lo largo del año, he bailado, me he emborrachado, he tocado el cielo... He tenido cerca a personas que para mi sorpresa me han apoyado en mis delirios, en momentos delicados, y en los peores momentos. Unas decidieron correr un tupido velo; otras resurgieron tras un largo tiempo. Pero de todos conservo algo en mi baúl de los recuerdos.
Se podría decir que ha sido un año fabuloso, como sugiere el facebook. Tengo trabajo y vivo de lo que me gusta. Tengo amigos maravillosos tan diferentes entre ellos que no entiendo cómo pueden tenerme a mí en común (y eso es lo que más me gusta). Tengo seres queridos al otro lado del charco, otros dando vueltas por el mundo, otros bajo mi techo. Tengo el tango y el rock'n'roll, el mate y el té, el teatro y el cine. Tengo una guitarra y dos pulmones para desahogarme, y tengo Nueva York cada vez más cerca. Y lo más grande que tengo no se puede fotografiar, incluso es difícil ponerle palabras. Es mi mundo interior, mi propia visión de la realidad, ese lugar donde todo cabe, donde se mezclan tantas emociones, donde soy realmente yo, donde puedo querer, y odiar, y llorar, y reír, y regalarte la luna y robarte el corazón. Ahí dentro están mis mejores momentos, mis personas idealizadas, el motor de mi vida.Y mi propósito para el año nuevo no es otro que seguir respirando y caminar (más despacio, más atenta, pero caminarlo todo), y seguir llenando mi mundo de música, de escenarios, de olores, de imágenes de un lugar imperfecto lleno de gente imperfecta como yo, y hacerlas especiales.
Y si puedo pedir un deseo es que el tiempo no tenga tanta prisa; tengo muchas cosas que hacer...
No pongo fotos, pero pongo música. La música que en estos momentos me inspira y me llena. Canciones que estoy ensayando, que he hecho mías y que en el último aliento del año, definen mi estado, mis ganas, mis miedos y mis pasiones. Que se cambie el 4 por el 5, pero solo eso; lo demás que no cambie, simplemente continúe.
Pero, insisto, mis mejores momentos los llevo dentro, no se pueden compartir con fotos. He trabajado con mucha gente a lo largo del año, he bailado, me he emborrachado, he tocado el cielo... He tenido cerca a personas que para mi sorpresa me han apoyado en mis delirios, en momentos delicados, y en los peores momentos. Unas decidieron correr un tupido velo; otras resurgieron tras un largo tiempo. Pero de todos conservo algo en mi baúl de los recuerdos.
Se podría decir que ha sido un año fabuloso, como sugiere el facebook. Tengo trabajo y vivo de lo que me gusta. Tengo amigos maravillosos tan diferentes entre ellos que no entiendo cómo pueden tenerme a mí en común (y eso es lo que más me gusta). Tengo seres queridos al otro lado del charco, otros dando vueltas por el mundo, otros bajo mi techo. Tengo el tango y el rock'n'roll, el mate y el té, el teatro y el cine. Tengo una guitarra y dos pulmones para desahogarme, y tengo Nueva York cada vez más cerca. Y lo más grande que tengo no se puede fotografiar, incluso es difícil ponerle palabras. Es mi mundo interior, mi propia visión de la realidad, ese lugar donde todo cabe, donde se mezclan tantas emociones, donde soy realmente yo, donde puedo querer, y odiar, y llorar, y reír, y regalarte la luna y robarte el corazón. Ahí dentro están mis mejores momentos, mis personas idealizadas, el motor de mi vida.Y mi propósito para el año nuevo no es otro que seguir respirando y caminar (más despacio, más atenta, pero caminarlo todo), y seguir llenando mi mundo de música, de escenarios, de olores, de imágenes de un lugar imperfecto lleno de gente imperfecta como yo, y hacerlas especiales.
Y si puedo pedir un deseo es que el tiempo no tenga tanta prisa; tengo muchas cosas que hacer...
No pongo fotos, pero pongo música. La música que en estos momentos me inspira y me llena. Canciones que estoy ensayando, que he hecho mías y que en el último aliento del año, definen mi estado, mis ganas, mis miedos y mis pasiones. Que se cambie el 4 por el 5, pero solo eso; lo demás que no cambie, simplemente continúe.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Siempre ser (y estar)
Desbordada hoy, entre los acordes de Dylan y la voz de Joan Baez, entre las dos lunas violetas que cuelgan de mi cielo, entre Shakespeare y su Hamlet, entre esos Sueños de la Alhambra que saben so sweet from your lips.
Hoy es 24 de diciembre, pero solo será noche buena cuando sumemos 8 (y si no lo reinventamos).
Intentando evitar el miedo a la boca del lobo, a la fortuna que viene a rachas, a mi destino al fin... ¿de qué serviría si no vivir?
No correré antes de tiempo, ni miraré con temor a esos grandes ojos. No me manipules, conciencia, decido yo.
¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas? (...)
Hamlet
Hoy es 24 de diciembre, pero solo será noche buena cuando sumemos 8 (y si no lo reinventamos).
Intentando evitar el miedo a la boca del lobo, a la fortuna que viene a rachas, a mi destino al fin... ¿de qué serviría si no vivir?
No correré antes de tiempo, ni miraré con temor a esos grandes ojos. No me manipules, conciencia, decido yo.
¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas? (...)
Hamlet
jueves, 18 de diciembre de 2014
ORÍ
De nada sirve insistir en el sí cuando la vida grita que no. Por que cuando el fucking destiny se empeña en algo es inútil intervenir. Pero yo eso lo sé porque siempre intento ser más fuerte, ganarle el pulso, y salirme con la mía. De no ser así, siempre me lo estaría preguntando en lugar de afirmarlo con tanta certeza. Alguna razón misteriosa habrá detrás, en este torpe juego del escondite. Y a pesar del disgusto que causa a veces, no me imagino mejor manera de vivir la vida que no sabiendo lo que va a acontecer. Los "contraplanes" a veces esclarecen la realidad, te sitúan en el plano: you are here. Y además avivan tu ingenio, obligándote a buscar soluciones rápido, a improvisar, a pensar en el contenido y no tanto en la forma, a priorizar... al menos es lo que me pasa a mí; sé que no es así para todo el mundo. Hoy Granada, fría y soleada, me mostró lo bueno y lo malo de mi pasado. Y yo lo disfruté y lo padecí a partes iguales.
Pero no me conformo.
Yo decido.
Y yo me equivoco (porque quiero).
Punto.
Pero no me conformo.
Yo decido.
Y yo me equivoco (porque quiero).
Punto.
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