martes, 30 de diciembre de 2014

En la última noche del año

Facebook se empeña en que comparta un álbum de fotos con mis mejores momentos del año, pero la verdad es que no todos mis mejores momentos están reflejados en las fotos. La mayoría de ellas han tenido un fin profesional este año. No tengo fotos para todo lo que han significado tantas personas. Algunas se fueron pero dejaron aquí su huella, otras siguen invisibles, otras van y vienen...
Pero, insisto, mis mejores momentos los llevo dentro, no se pueden compartir con fotos. He trabajado con mucha gente a lo largo del año, he bailado, me he emborrachado, he tocado el cielo... He tenido cerca a personas que para mi sorpresa me han apoyado en mis delirios, en momentos delicados, y en los peores momentos. Unas decidieron correr un tupido velo; otras resurgieron tras un largo tiempo. Pero de todos conservo algo en mi baúl de los recuerdos.
Se podría decir que ha sido un año fabuloso, como sugiere el facebook. Tengo trabajo y vivo de lo que me gusta. Tengo amigos maravillosos tan diferentes entre ellos que no entiendo cómo pueden tenerme a mí en común (y eso es lo que más me gusta). Tengo seres queridos al otro lado del charco, otros dando vueltas por el mundo, otros bajo mi techo. Tengo el tango y el rock'n'roll, el mate y el té, el teatro y el cine. Tengo una guitarra y dos pulmones para desahogarme, y tengo Nueva York cada vez más cerca. Y lo más grande que tengo no se puede fotografiar, incluso es difícil ponerle palabras. Es mi mundo interior, mi propia visión de la realidad, ese lugar donde todo cabe, donde se mezclan tantas emociones, donde soy realmente yo, donde puedo querer, y odiar, y llorar, y reír, y regalarte la luna y robarte el corazón. Ahí dentro están mis mejores momentos, mis personas idealizadas, el motor de mi vida.Y mi propósito para el año nuevo no es otro que seguir respirando y caminar (más despacio, más atenta, pero caminarlo todo), y seguir llenando mi mundo de música, de escenarios, de olores, de imágenes de un lugar imperfecto lleno de gente imperfecta como yo, y hacerlas especiales.
Y si puedo pedir un deseo es que el tiempo no tenga tanta prisa; tengo muchas cosas que hacer...
No pongo fotos, pero pongo música. La música que en estos momentos me inspira y me llena. Canciones que estoy ensayando, que he hecho mías y que en el último aliento del año, definen mi estado, mis ganas, mis miedos y mis pasiones. Que se cambie el 4 por el 5, pero solo eso; lo demás que no cambie, simplemente continúe.










miércoles, 24 de diciembre de 2014

Siempre ser (y estar)

Desbordada hoy, entre los acordes de Dylan y la voz de Joan Baez, entre las dos lunas violetas que cuelgan de mi cielo, entre Shakespeare y su Hamlet, entre esos Sueños de la Alhambra que saben so sweet from your lips.
Hoy es 24 de diciembre, pero solo será noche buena cuando sumemos 8 (y si no lo reinventamos).
Intentando evitar el miedo a la boca del lobo, a la fortuna que viene a rachas, a mi destino al fin... ¿de qué serviría si no vivir?
No correré antes de tiempo, ni miraré con temor a esos grandes ojos. No me manipules, conciencia, decido yo.


¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe 
más dignamente optar el alma noble 
entre sufrir de la fortuna impía 
el porfiador rigor, o rebelarse 
contra un mar de desdichas, y afrontándolo 
desaparecer con ellas?  (...)

Hamlet

jueves, 18 de diciembre de 2014

ORÍ

De nada sirve insistir en el sí cuando la vida grita que no. Por que cuando el fucking destiny se empeña en algo es inútil intervenir. Pero yo eso lo sé porque siempre intento ser más fuerte, ganarle el pulso, y salirme con la mía. De no ser así, siempre me lo estaría preguntando en lugar de afirmarlo con tanta certeza. Alguna razón misteriosa habrá detrás, en este torpe juego del escondite. Y a pesar del disgusto que causa a veces, no me imagino mejor manera de vivir la vida que no sabiendo lo que va a acontecer. Los "contraplanes" a veces esclarecen la realidad, te sitúan en el plano: you are here. Y además avivan tu ingenio, obligándote a buscar soluciones rápido, a improvisar, a pensar en el contenido y no tanto en la forma, a priorizar... al menos es lo que me pasa a mí; sé que no es así para todo el mundo. Hoy Granada, fría y soleada, me mostró lo bueno y lo malo de mi pasado. Y yo lo disfruté y lo padecí a partes iguales.
Pero no me conformo.
Yo decido.
Y yo me equivoco (porque quiero).



Punto.

lunes, 15 de diciembre de 2014

New Granada

Granada es una ciudad pequeña pero alberga cada año a un gran número de personas: nuevos estudiantes, turistas, los que se quedan, los que nunca se han ido... Por suerte, hay espacio suficiente para que entremos todos sin tener que vernos a la fuerza. Cambias de círculos, de lugares, de entornos, y se abre un mundo diferente. Y de pronto aparecen caras nuevas, voces nuevas, y nuevas amistades, y parece casi increíble que todo quepa en el mismo sitio. Me encanta la sensación de estar viviendo en otra ciudad sin salir de Granada, que los lugares cambien gracias a las personas, que las mismas calles parezcan diferentes, que existan rincones que aún no conocía y que cambie mi visión de todo lo que me rodea. Renacen ilusiones, olores, sensaciones nuevas, y empiezas otra vez el mismo camino que ahora tiene otro color, y te aporta otras cosas, y te da mucho...
El sábado, tras mi primera experiencia en teatro de calle, quedé encantada con los lugares que recorrimos. Lugares por los que ya había paseado, pero que ahora tomaban otro color. Ni mejor, ni peor; distinto. Espero que podamos repetir pronto porque representar un cuento de Washington Irving mientras los turistas hacen su ruta, y que de pronto se encuentren a los personajes "vivos" en mitad de la Cuesta de los Chinos, o en el Carmen de los Mártires, es una idea que ha triunfado (y además está bien pagado). Al margen de eso, cuento ya con un nuevo dire con el que hacer cosicas, que encima es una persona con la que conecto bien. Deseando estoy que lo del teatro en inglés salga adelante...
Y termino la entrada adornándola con una foto que me hizo Laura Montero en el Carmen de los Mártires este verano, y que la ha vendido desde su página. Una gran noticia, y un motivo de alegría compartida.

Dejo también algunas fotos de estudio que me llegaron hace poco. El reportaje es de Juan Antonio Cárdenas y las fotos están procesadas por Laurais Arts. De la fusión de ambos salió ésto (el resto del reportaje está en mi web). 









domingo, 7 de diciembre de 2014

Show must go on, and on, and on...

Me va a dar pena que termine este año. El 2014 ha estado tan cargado de cosas... empezó regular, pero fue remontando. He vivido experiencias de todo tipo, la mayoría buenas, pero ha cabido todo: la pérdida y el reencuentro, los fracasos y las victorias, la risa y las lágrimas. Pero si he de recordar este año por algo será sin duda por todo lo logrado, por haber superado adversidades, y por las personas que me han acompañado, que no son muchas pero son importantes. Y son estas personas las que han marcado casi todo.
El último premio del año ha sido conseguir trabajo. Algo casi surrealista, ya que soy empleada del Ayuntamiento de Granada con un contrato de 6 meses como actriz, y a jornada completa además. Seleccionaron a 8 de 14 aspirantes, y entre mis compañeros está mi querida Mari Carmen, Juan Megías, y Javier Faba. Un grupo genial. Trabajaremos a las órdenes de Miguel Serrano, probablemente para representaciones en calles, restaurantes y diferentes eventos. Y como las cosas nunca vienen solas, me ha salido paralelamente un trabajo de teatro de calle con una compañía madrileña que quiere hacer cosillas por Granada. Tenemos el primer bolo el próximo sábado 13 de diciembre por una ruta que va desde el Alhambra Palace hasta la Plaza de Derecho, pasando por la Cuesta de los Chinos, la Acera del Darro y la Casa de Zafra. Yo interpreto a la Mariquilla de Washington Irving y mañana mismo tengo mi primera lección de lucha escénica. Tela...
Lo mejor de todo, es que el trabajo me permite seguir con el resto de mis actividades, entre ellas algunos bolos que han salido con En la Luna Teatro donde, por cierto, volveré a interpretar a Alicia (al menos un par de veces más).
Posiblemente, después de navidad haga por fin teatro en inglés, algo que tenía muchas ganas de hacer, porque resulta, que Roy (el dire de la compañía madrileña) quiere hacer propuestas teatrales en inglés y como ha visto que yo tengo nivel quiere contar conmigo. Para eso, además, tengo la mejor de las ayudas con Willy (mi profesor particular de inglés y juergas) al que si puedo intentaré meter en el elenco.
Iremos ensayando este tema para el próximo karaoke :) Teatro, inglés y música, oh my God!


jueves, 27 de noviembre de 2014

Relaciones internacionales

Hace tiempo, un compañero de teatro, al que apenas conozco, me propuso hacer un intercambio de idiomas. Se llama Willy, es inglés y el fin de semana pasado me invitó a tomar unas cervezas en el Realejo donde, por cierto, nos pilló un tornado que destrozó la terraza del bar en la que estábamos sentados. Descubrí que mi inglés está absolutamente oxidado por falta de uso. Y desde luego su español no es mucho mejor. Con todo, nos entendimos perfectamente. Mi principal problema es que no tengo fluidez y necesito pensar mucho lo que quiero decir. Pero eso dejó de ser un problema en la tercera cerveza. El alcohol desinhibe y suelta la lengua (nunca mejor dicho en este caso), aunque para entonces ya teníamos que irnos porque él había quedado para ir al teatro. Yo aproveché mi visita al centro para pasar por La Tertulia y estuve el resto de la noche pensando todo el rato inglés. Es increíble cómo absorbe mi cerebro. Un par de citas más y acabaré hablando por los codos. Puede que así me termine sacando el C1 que llevo casi un año preparando y que evidentemente no le he dedicado el tiempo necesario. Y puede que consiga hacer que Willy hable español mucho mejor. En eso consiste este intercambio.
Ahora presto más atención a todo lo que me llega en inglés. Las pelis que veo intento que sean en versión original y la verdad es que pillo muchas más cosas que antes. Entre las últimas que he visto, he descubierto a un actor que hasta ahora ni sabía que existía. No puede ser casualidad; las tres últimas pelis y en las tres el mismo actor protagonista: Joaquin Phoenix. Pues me he enamorado... Primero vi "En la Cuerda Floja", que fue donde lo conocí. La siguiente que vi fue "Two Lovers" que sin saberlo también era él el prota. Y ya la última ha sido "Her", que es una puta maravilla y ha terminado de engancharme a este hombre. No es solo un buen actor, es el tío más atractivo que he visto en pantalla últimamente. Le seguiremos dando al inglés con más ganas...
Y con las nuevas relaciones se desentierran otras antiguas. Para eso pensaba irme unos días a Madrid a un casting y visitar a viejos amigos con los que he contactado recientemente, pero el viaje tendré que retrasarlo porque me ha salido un trabajo divino en Granada del que ya hablaré cuando me den más información el lunes. Ahora tengo que arreglar ciertas cosas en estos últimos días que me quedan de "vacaciones".

lunes, 17 de noviembre de 2014

Voilà

Éste es el diseño definitivo del cartel de tango, con los logos y con mi nombre y el del fotógrafo en el lateral. Ya se ha lanzado por las redes sociales, pero supongo que hasta después de navidad (y más bien tirando a febrero) no saldrá a la calle. 
Va a hacer casi un año que se me ocurrió el delirio de ser la imagen del festival. Fue el 30 de diciembre. Yo volvía desbordada de magia de un bolo en la sierra, Cárdenas me escribió para proponerme un reportaje y Tato me etiquetó en una publicación de Facebook felicitando el año nuevo que se venía. 
De todo eso junto y de mi cabeza soñadora, salió la idea del cartel. El resto fue un largo proceso de meses entre sesiones de fotos, procesamiento, selección, mensajes, quedadas, indicaciones, más selección, más procesamiento... nada fácil, pero aquí está el resultado. Y del resultado tiene buena culpa mi Mike :)
Es solo un cartel, lo sé, pero para mí significa tantas cosas... 




sábado, 15 de noviembre de 2014

Indignada

Ayer vi el famoso anuncio de la lotería de navidad de este año. Como buena sensiblera que soy, me emocionó. Poco después leí este post sacado del blog de Jon D. Domínguez (director de fotografía cuando se hizo la maqueta del anuncio), y como buena sensiblera que soy, me tocó la moral:

Mi `making of´ del anuncio de la lotería

No soy capaz de entender la avaricia de la gente, tan desbordada que pone por delante cualquier cosa antes que a las personas. He leído muchos comentarios a este respecto, he leído opiniones de todo tipo y he leído la "defensa" del tal Burnett. Está claro que el primer culpable en todo esto es el propio Jon por trabajar gratis, por fiarse, por creer, por ingenuo... Y sin duda, hay que darle una palmadita en el hombro a los responsables de esta campaña millonaria que irónicamente lleva como eslogan "El mayor premio es compartir". Sí, a todos esos empresarios despiadados, avariciosos, frívolos y sin escrúpulos hay que felicitarlos. Son excelentes hombres de negocios. Ahora mismo estarán chupándose las pollas unos a otros mientras encienden los puros del éxito con billetes de 50. Ahora bien, seréis grandes en los negocios, pero no valéis un duro como personas. Cuando se pide colaboración para un proyecto y finalmente ese proyecto obtiene beneficios lo correcto es que el mismo equipo que trabajó desinteresadamente desde el principio sea el que también trabaje cuando se ha ganado el concurso (porque el concurso se ha ganado gracias a todos ellos, sin excepción). Y de últimas, si no es posible contar con todos porque los mandamás exigen cambios en el equipo, lo mínimo es, en primer lugar avisar (cosa que según Jon no hicieron) y en segundo lugar, recompensar el trabajo realizado ahora que sí hay dinero y que encima me habéis dejado fuera. Es cierto... como no había papeles firmados previamente no pasa nada. Ahí el error de Jon. Pero también es cierto que hay que ser un cerdo para no tener en cuenta a los demás poniendo lo que es legal por encima de lo que es moral y dormir tan tranquilo.
Ahora miro el anuncio de la lotería con asco, porque toda la bondad que en él se predica se la pasan por los huevos los mismos creadores. "Tú sé bueno y comparte que para cabrones ya estamos nosotros". Ese es el verdadero mensaje.
Me toca de cerca todo esto porque yo misma he hecho y hago trabajos no remunerados dando por hecho (y éste es el error) que si hay cualquier tipo de beneficio, ya sea económico, o a nivel promocional, ese "trabajo gratis" se verá recompensado. Y sí, también he sido víctima de algo parecido. Colaboré en un cortometraje, el cortometraje ganó un premio y a mi no me ha tocado nada. Y no es culpa de la gente con la que he trabajado, sino de otras personas que no tienen relación directa conmigo y les da igual. Y esa gente, a parte de dejar en mal lugar al director del corto, se caga en mi trabajo. ¿A quién le echamos la culpa? ¿A los que han sido desconsiderados? ¿A los que no han sabido echarle huevos y defender a su equipo? Sin duda, la única culpable soy yo, por "dar por hecho" las cosas. En mi caso me da un poco igual. No iba a ganar dinero, es más me iba a costar a mí. Son las formas lo que me indigna. En el caso de este tipo da más coraje. Solo hay que ponerse en su lugar. Lo dejan fuera de un proyecto millonario, y ni siquiera le pagan por el trabajo previo.

Jon, ojalá compres un billete de lotería y te toque el gordo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Forgiven not forgotten

Con una nueva obra en proceso para microteatro, "Las mujeres que aman demasiado... o no", el largometraje, el próximo corto, y las nuevas clases de cine y danza, creo que hoy me puedo sentir satisfecha. Además, "Chocheando" ha sido seleccionado en el Festival Internacional de Cine de Cartagena, en la sección MURcine, lo que contribuye más a mi satisfacción general. Dejo por aquí el enlace al otro corto que estrenamos hace unos días, "El Olvido", y que estoy segura que será seleccionado en más de un festival. Mi participación en él, aunque mínima, me hace formar parte de un trabajo que considero GENIAL.

Pinchar aquí---> El olvido - Cortometraje - Vìdeo Dailymotion

Ya he comenzado las clases de Interpretación ante la Cámara. Solo llevo dos pero, de momento, el entrenamiento me viene muy bien. Y el lunes comienzo Danza Aplicada a la Escena en el Laboratorio de Artes Escénicas Vladimir Tzekov. Es todo lo que económicamente me puedo permitir, pero creo que he dado con lo que buscaba para este año: cine y danza. El entrenamiento en teatro lo tengo incluido en los ensayos de la obra de "Las mujeres..." porque Cristina nos está enseñando muchísimo cada día. Con Javi de la Torre me he metido en la creación de una obra para microteatro. Difícil darle forma a lo que, de momento, es solo una imagen esperpéntica, pero creo que pronto le daremos salida. Son muchas las cosas que tengo en mente para trabajar, también porque me salen proyectos al margen, como el nuevo cortometraje en el que voy a participar, esta vez de la mano de Cristian Genovés y su Caja de Sombras.

Pero estar satisfecha no significa estar conforme. Con todo, sigo en la lucha por no caer de esta cuerda floja que es mi vida, a la que se sube cada vez más gente en la cual no confío, y que por momentos me hacen perder el equilibrio. Pero no dejo que afecte a mi trabajo, aunque algunos estén relacionados. Hoy perdono a muchos (los que dieron la espalda, los que no tuvieron ninguna consideración, los que no supieron valorar) pero no me olvido de nadie, porque eso sería un error. Si de algo sirven las malas experiencias es para aprender de ellas. Va una con más cuidado cuando sabe a lo que se enfrenta o con quién está tratando. Pero tampoco es que sea una fórmula mágica antisufrimiento. Si te dieron con fuerza una vez, te pueden dar una segunda con más fuerza, y verlo venir no significa que no te dé, pero al menos te pilla con armas. No se puede (ni se debe) vivir pensando cuándo será la próxima, por qué será esta vez, o de parte de quién vendrá. Mejor ceñirnos al plan; alerta, pero sin darle mayor importancia. A veces se lucha y otras es mejor dejar que luchen los demás. La huella está ahí y si lo has hecho bien no hay nada que borrar. Y esas cosas simplemente se saben. No hay más. El poder es solo aplicable a una misma.

Y después de esta paja mental de domingo nublado, que no tiene mayor intención que la de recordarme a mí misma dónde estoy, me pongo música, y mate, y textos por delante en esta bendición de soledad. Y el Dalai Lama for Dummies, que se lo coman otros porque para hipocresías no tengo un segundo de mi tiempo.










domingo, 2 de noviembre de 2014

Fotobooks 2014

Las dos últimas sesiones de fotos de 2014.


Éste es el reportaje que me hizo Juan Antonio Cárdenas en febrero y que no podía publicar hasta saber qué foto sería la elegida para el cartel del Festival de Tango 2015. Ahora que el cartel ya está hecho se pueden mostrar todas. Las imágenes están en baja resolución porque pesaban muchísimo.





Laura Montero me hizo otro reportaje en el mes de julio. Las fotos fueron tomadas en el Carmen de los Mártires y en las calles de la Chana.






miércoles, 29 de octubre de 2014

Entrevista en el programa "Dirección Granada"

Aquí dejo la entrevista que El Cheff Essieri nos hizo el sábado pasado a José Manuel y a mí. Durante los 35 minutos, más o menos, que estuvimos on air, pudimos hablar de nuestras respectivas carreras, el cine, el teatro, el inminente estreno de El Olvido, el corto Chocheando, y el cartel de tango. Todo amenizado con una botella de vino y la compañía del "equipeitor", formado por Paco Ayala, Francisco Miguel Morales y M. Luz San Gar. Lo comparto con alegría, porque para mí es un bonito recuerdo de una mañana en la radio.
¡Salud!









Con el equipeitor

Con el Cheff

martes, 28 de octubre de 2014

Una semana de cine

El cine se hace presente estos días. El sábado 25, fuí invitada al programa Dirección Granada, que conduce el Cheff Essieri desde la emisora local EsRadio Granada. El motivo principal era anunciar el estreno del cortometraje "El Olvido", así que fui con su director, José Manuel Anguiano. Nos entrevistaron a ambos y pasamos una mañana genial (en cuanto esté colgada la entrevista la comparto). A parte del cine y de mi carrera, hice mención al Festival Internacional de Tango porque la noche anterior (famosa Noche en Blanco) se celebró una milonga en la Plaza del Carmen y se repartieron dípticos para el festival de marzo. Ser la imagen del mismo me lleva a darle toda la difusión posible y aproveché la oportunidad de hacerlo, no solo por lo que supone para mí la publicidad sino también porque me satisface enormemente, y a un nivel más profundo, ser parte de ésto, tanto por mi relación con sus organizadores (a quienes quiero y admiro) como por mi relación con este género que me invadió y marcó de forma muy significativa desde hace un par de años. La foto encierra mucho más que la mera imagen de un cartel...

Con José M. Anguiano en Dirección Granada
Díptico del Festival de Tango




















Siguiendo con el cine, hoy me han pasado el enlace al corto que rodamos para el 48horas Film Project, dentro del Festival de Jóvenes Realizadores. No es un trabajo sublime pero tiene mucho curro detrás y encima a contrarreloj, y eso tiene su mérito. El corto se tituló "El Ciclomotor del Destino" y está dirigido por No El y Alejandro Roviralta, y producido por Macorreta Films.




Y para el viernes 31, doble estreno. A las 17:00 se proyectará el corto "Camino de Sombras", de David Eating, que rodamos hace un año con Aqueronte Films. Será dentro del VI Festival de Cine de Terror y Fantástico de Peligros, en el Teatro Pablo Neruda. Y esa misma noche, sobre las 23:00, se podrá ver "El Olvido" en el programa "El Mirador de la Cultura" de TG7.
Por otro lado, mañana tengo que entrevistarme con Marcos Julián, director y profesor de la Escuela Teatro Danza La Seducción, para intentar acceder directamente al segundo nivel del curso de Interpretación ante la Cámara. De ser así, comenzaría las clases el miércoles. Tras muchas vueltas, he decidido decantarme por hacer este curso porque creo que me puede llevar a lugares y a personas que aún no conozco.
Es, sin duda, una semana de cine porque encima, hasta el miércoles, se pueden ver pelis por solo 2.90€ en todos los cines; y hay peliculones en cartel, como para no perder la oportunidad. Cierro octubre con las amargas notas de un bandoneón encerradas, de momento, tras una pantalla.


martes, 21 de octubre de 2014

Todo se transforma

Hoy he madrugado. No podía dormir. Tengo la cabeza llena de cosas, ideas, pensamientos... no para de dar vueltas, de hacerse preguntas, de darse respuestas. y no puedo entender casi nada hasta que no ponga orden. Es como una centrifugadora emocional y hacía mucho que no me sentía así. Venía caminando plácidamente por la senda de la tranquilidad, casi hasta el aburrimiento, pero qué a gusto... Y ahora, de pronto, sin buscarlo, sin quererlo, sin motivarlo pasa el huracán de las inseguridades y yo en medio. Y lo peor es que si te quejas pecas de victimismo, y si te callas no eres honesta.


Es imposible atinar, así que lo mejor es hacer lo que te parezca más acertado y que digan lo que quieran. No me las voy a dar de pasota porque no estaría siendo sincera. A mí las cosas me afectan, algunas más, otras menos, pero me afectan, y las tomo como vienen. Es difícil que se entiendan las razones del impacto (por qué tú, por qué ahora, por qué por esto) y es más difícil explicarlas.
A veces aparecen personas que, cual ángeles guardianes, llegan para iluminar el negro túnel en el que te ves. Te aferras a eso, vuelves a la luz. Y de pronto, esos ángeles mutan en demonios que amenazan con devolverte al lugar en el que estabas. Pero ni son ángeles ni son demonios. Tú les has puesto esa etiqueta, sin embargo no son más que personas imperfectas como tú, que has usado como meras herramientas para un fin. Las herramientas nos ayudan, pero pasa que de tanto usar el martillo en algún momento puedes pillarte el dedo, y que la misma herramienta que tanto necesitas ahora te ha hecho daño. A partir de entonces usas el martillo con más cuidado, y entiendes que está en su naturaleza ser tanto una herramienta que te ayuda como un arma que te puede destruir.
No hay maldad, solo hay formas de ser que no se encuentran, y tampoco es tan grave. Mientras el lobo no se disfrace de cordero está todo bien. Lo contrario es lo que no perdono.

Y dejando lo personal a un lado, este sábado me han invitado a la radio, junto a José Manuel Anguiano, para hacernos una entrevista a propósito del último cortometraje que ha realizado y en el que participo (mínimamente pero participo): "El Olvido". Se estrenará el día 31 de octubre en el canal de televisión TG7 de Granada, dentro del programa "El mirador de la cultura", a partir de las 22:00h. La entrevista es más para él, pero el Cheff me ha invitado a que vaya también para hablar de mis trabajos, de lo que hago últimamente, de los proyectos futuros y de un masaje que gané en un sorteo a través del programa. Así que me haré una chuleta o algo, que hablar no es lo mío... El programa (Dirección Granada) se podrá escuchar el sábado en el 96.1. La hora está por confirmar pero en cuanto la sepa pondré toda la info en twitter. Hablaremos de "El Olvido", de "Chocheando", del grupo de Cine en Granada y yo haré especial mención al Festival Internacional de Tango de Granada por ser la imagen del cartel de la 27ª edición.

Soy un desastre en lo personal pero en lo profesional, una niña aplicada, así que seguiremos trabajando para no "desastrarnos".


domingo, 19 de octubre de 2014

Ni una lágrima

Sabía que este fin de semana iba a ser definitorio. Lo que no sabía es que iba a llevarme por delante con esa fuerza. Hay días que una no toma una sola decisión acertada, que te equivocas con todo, al menos aparentemente. Hoy creo que no existen las decisiones equivocadas, y si existen son por una razón. Decir sí cuando quieres decir no, tomar un autobús 10 minutos más tarde cuando podías haber tomado el primero, o pensar en los demás antes que en ti, no son decisiones acertadas pero sirven para entender muchas cosas. De haber hecho lo contrario no sé si hoy me sentiría mejor. De haber hecho lo contrario, no habría derramado ni una lágrima pero tampoco estaría escribiendo esto. Las cosas se ven más claras después de llorar. Me sorprendo a veces de mi capacidad de adaptación pero no creo que eso sea una virtud válida para todo. No tengo por qué encajar siempre y me jode que haya ocasiones en que la necesidad o incluso el orgullo me hagan olvidar quién soy en realidad. Eso de aprender a base de hierros incandescentes es una putada, sobre todo porque deja marca. Siempre me he vanagloriado de conocer a las personas pero de nada sirve si dejas que te pasen por encima, si les permites herirte, si no pones los límites. “Sabía que era un asesino, pero he dejado que me mate para confirmarlo”, ¿de qué sirve eso? ¿De qué sirve ver más allá sino para evitar daños? Seguramente sea culpa mía por querer hacer del mundo (mi mundo, al menos) un lugar agradable en el que cualquiera puede acceder. Voy a empezar a cobrar entrada y desde luego me reservo el derecho de admisión. No todo el mundo merece el mismo trato. Es una discriminación por reciprocidad exclusivamente. Hoy sigo reptando, asumiendo, sonándome los mocos. Mañana… ni una lágrima.

jueves, 9 de octubre de 2014

Sigue la flecha

Hay que darle importancia a las corazonadas. No suelen fallar. Si algo, de entrada, no te convence puedes darle una segunda oportunidad pero normalmente la primera impresión ya te está diciendo mucho. Y al final la intuición acierta. Puedes ignorarla, pero solo tardarás más en llegar al mismo sitio. Recientes acontecimientos me llevan a esta reflexión que, por otra parte, siempre he defendido. Al final todo cae en su sitio. Intentar meter una pieza del puzzle donde no es hará que falle todo lo demás. Cada pieza en su lugar, y solo así se completa la imagen. Y si faltan piezas búscalas porque estarán por ahí (¡seguramente el perro te las ha esturreado!). A veces, no controlarlo todo, te regala inesperadas oportunidades. El mecanismo sigue funcionando sin necesidad de estar encima todo el tiempo.Y aprovechando el tirón de la inercia levamos anclas hacia otros mares. 




domingo, 5 de octubre de 2014

Una semana

Renovar documentos, crear a Erika, salvar una muela, fijar citas, leer el guión de la peli. Ésta tenía que ser una semana "importante" y pasara lo que pasara, incluso aunque no pasara nada, sería significativo. Creo mucho en todo ese rollo del destino. Tanto es así, que casi llegando al finde, me llama José Manuel Anguiano para ofrecerme un papel en un espectacular cortometraje que no pudo ver la luz en su momento y cuyo rodaje ha retomado recientemente. Podía haber estado en Atenas, pero estaba aquí, y esta mañana hemos rodado "EL OLVIDO".


















Por otra parte, la película "En Línea" va por buen camino, hay un equipo importante detrás y ya ha salido en prensa. Rodamos en noviembre, si no hay contratiempos, y estrenamos en mayo de 2015, en el próximo festival de Piélagos en Corto.A veces pasa que por una cuestión de tiempo y/o dinero una no puede hacer todo lo que le gustaría. He tenido que rechazar un papel protagonista en una obra porque no puedo estar 7 meses ensayando para cobrar un mínimo porcentaje de la taquilla, del mismo modo que he tenido que seleccionar los cursos que quiero hacer porque no puedo hacerlos todos. Así, espero incorporarme a final de mes a un taller de teatro corporal que imparte Cristina Carrascosa, que además me ayudará especialmente en la obra "Las mujeres que aman demasiado... o no", puesto que es la directora. Y además buscar (o crear) una obra para microteatro con la ayuda de un buen compañero. Lo que esté por salir lo acomodaré de alguna manera, y mientras tanto seguiremos sorteando obstáculos, mandando currículos, buscando agencias y (citando a Sabina) "pasando de miedos, pasando de credos, pasándolo bien". 


jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Muerta de hambre?

Creo que es la primera vez que tengo ganas de otoño. Será porque tengo varias cosas en mente por hacer y todas coinciden en el tiempo. Para empezar en noviembre viajo a Cantabria para rodar la película "En Línea", y antes empezamos con los ensayos de la obra que estamos montando, la cual pensamos estrenar en marzo y moverla lo máximo posible (con grandes posibilidades de llegar a varios puntos de España). Empiezo además algunos cursos, aunque el dinero no me alcanza para todos los que me gustaría. Voy a tener que seleccionar y buscar alguna fuente de ingresos como volver a microteatro y encontrar algún curro de mañana (en eso estoy, de hecho). También últimamente se estila el trueque, así que no descarto intercambiar intereses. De cualquier modo, si he estado un año con el cinturón ajustado y no me ha ido mal, ahora que puedo soltarlo un poco supongo que irá mejor, al menos en ese sentido. Sobre todo cuando encuentras unas Martinelli por 8 euros y puedes ir a ver a Alberto San Juan, por solo 5, al teatro Neruda.
Tengo todos mis sentidos puestos en Madrid para esta temporada. Esperemos que lo que vaya saliendo me acerque un poquito más. Siempre habrá quien te ayude y quien no dé un duro por ti. Yo trato de rodearme de los primeros y hacerle poco caso a los segundos; el mismo que ellos me hacen a mí...
Tal vez algunos/as piensen que soy una muerta de hambre por dedicarme a esto. Pero esta muerta de hambre ha hecho magia con el dinero durante mucho tiempo y por suerte ha "tirao palante". No cambio mi vida ni mi hambre por nada. Los artistas hacen el mundo más bonito, y yo hago más bonita mi vida. ¿Muerta de hambre? Yo como todos los días, pero si no pudiera hacerlo, prefiero ser una muerta de hambre feliz que una desgraciada con el estómago lleno (y de paso guardamos tipito). Como cantaba Facundo Cabral "solamente lo barato se compra con el dinero" .




martes, 2 de septiembre de 2014

Un Día Cualquiera

Cuando los primeros rayos del sol despuntaron, desperté de mi profundo sueño. Me quedé tumbada un rato más mirando al vacío, tratando de adivinar por las luces y sombras que se mezclaban en la habitación si ya era una hora decente para saltar de la cama. Bostecé un par de veces seguidas y me estiré finalmente para despabilarme del todo. La casa permanecía aún oscura y silenciosa y Luis seguía durmiendo. Su despertador no había sonado todavía, aunque lo haría en pocos minutos, así que lo dejé un rato más en la cama y yo salí perezosa al balcón para ver cómo estaba el día; un día precioso seguramente. Sí, todavía era precioso: la brisa fresca de la mañana, las calles aún vacías, la quietud, el silencio... Un silencio que pronto se vería interrumpido por el estrepitoso ruido del camión del butanero, con sus bombonas de color naranja chocando entre sí y los gritos de las vecinas de enfrente en bata y zapatillas pidiendo desde su balcón que le suban una. El ring del despertador que provenía del interior de la casa me hizo ir corriendo al cuarto de Luis, que demoraba en levantarse. Me quedé mirándolo desde la puerta entornada, sin molestar, por si era uno de esos días en los que se quedaba un rato más en la cama. Cuando al fin abrió los ojos y me vio allí parada, esbozó una sonrisa y me llamó a su lado. Me lancé sobre él con una alegría indescriptible. Reposé mi cabeza sobre su pecho sintiendo cómo acariciaba mi pelo una y otra vez. Al cabo de un rato Luis se incorporó, me dio los buenos días con su habitual entusiasmo matutino y mientras preparaba el desayuno empezó a contarme todo lo que tenía que hacer durante el día. Me gusta escucharlo siempre con atención porque gesticula mucho mientras habla y disfruto tratando de descifrar su lenguaje corporal. Y sé que algo es importante cuando repite varias veces el mismo gesto. Reconozco que a veces me pierdo en sus palabras, o me distraigo fácilmente con el aroma del café, de las tostadas, de la mantequilla, pero a él no parece importarle. Creo que simplemente le gusta que lo escuchen.
Tras el desayuno vino la inevitable caminata de cada día. Luis sabe perfectamente que detesto salir por las mañanas, pero de nada sirve negarme, esconderme o hacerme la enferma. Él insiste en ir a caminar justo después del desayuno, quizás porque el resto del día está ocupado en otros asuntos. Reconozco que no me gusta el movimiento que surge durante el día. No soporto los coches, los niños que gritan en el colegio de al lado de casa, el ajetreado ritmo que lleva la gente de acá para allá, las bocinas, los perros ladrando, la señora de las verduras berreando a pulmón… en fin, tanto ruido...
Fuimos a un pequeño parque situado cerca de casa. El intenso olor de los árboles floreciendo y el calor sofocante de aquel sol que cegaba la vista, anunciaba la llegada inminente de la primavera que es cuando normalmente se me cae una cantidad considerable de pelo. Generalmente no hay mucho que hacer en el parque. Suelo limitarme a caminar junto a Luis que cada dos por tres se para a saludar a algún conocido, en cuyo caso yo me siento donde pillo hasta reanudar la marcha. No soy un ser muy sociable. Tiendo a dar la espalda a la gente que no conozco bien. Aquel día, Luis se paró a hablar con una señora gorda y de voz chillona que desprendía un penetrante olor a sudor y que llevaba un perro minúsculo metido en su bolso, el cual se me quedó mirando mientras emitía un sonido semejante al de un tractor a punto de arrancar. Queriendo ignorar a aquel perro y a su pestilente dueña, dirigí la vista hacia otro lado y divisé un gato pequeño y de color tierra que se encontraba acurrucado debajo de un columpio. Traté de acercarme cautelosa para no espantarlo, pero en cuanto me vio venir salió raudo de su escondite y trepó a la rama más alta de un árbol cercano. Aquel gato se me quedó mirando burlonamente desde su posición y consiguió enfadarme. Me era imposible subir a esa altura así que me quedé observándolo, resignada, hasta que me di cuenta de que había perdido a Luis. Miré nerviosa para todos lados, di la vuelta al parque corriendo, lo confundí con un señor que llevaba una camisa parecida, y ya estaba a punto de volver a casa sola cuando finalmente lo encontré sentado en un banco, leyendo el periódico como si nada. Me senté junto a él y no volví a separarme hasta que volvimos a casa.
Cuando llegamos, pude por fin tumbarme en el sofá, descansé, dejé de temblar. Luis estuvo en casa solo un momento y volvió a irse. Pasé el resto de la mañana sola, comí algo a media mañana y me senté plácidamente al sol. De vez en cuando, el chillido agudo de algún niño que jugaba en el patio del colegio, o el ensordecedor concierto de bocinas causado por un atasco en hora punta, me hacían abrir los ojos y salir de mi estupor. Pero fueron los ladridos de uno de los perros de la vecindad lo que llamó mi atención hasta el punto de incorporarme para intentar ver qué ocurría. Aquel perro pequeño y escuálido intentaba salir de uno de los contenedores que se encontraban situados justo enfrente de casa, con tal desesperación y urgencia que casi se podía sentir su respiración acelerada y el temblor de los huesos de sus patas. Continué observando la fatal escena con los ojos como platos y sin poder si quiera pestañear, cuando de pronto se apoderó de mí un terror indescriptible y una inmensa sensación de angustia. Vinieron a mi cabeza recuerdos de un pasado aún temprano que no podía entender y que sin embargo me asustaban. Volví a entrar en casa sin saber qué hacer, di vueltas por el salón, estaba nerviosa. Al final acabé en la cama de Luis, como si allí estuviera a salvo de todo, a salvo de aquel perro que despertó mis miedos, a salvo del maldito ruido. Allí agazapada me quedé dormida. Soñé que un hombre alto, con ojos saltones y enfurecidos de aspecto sucio y con olor a alcohol me metía en una enorme bolsa de basura y me pateaba mientras me gritaba cosas ininteligibles para que me callara. Luego me tiró a un contenedor y se fue. Cuando logré salir de la bolsa, dolorida y asustada, me encontré dentro de aquel cubo de lata gigante del que parecía imposible salir. Trepé apoyándome en las bolsas que había a mi alrededor, pero el maullido agudo de un gato en celo me asustó y volví a caer cuando ya estaba tan cerca de la salida. Conseguí asomar la cabeza por fin y descubrí una calle solitaria, llena de desperdicios, donde solo se podía ver en la oscuridad el brillo de los ojos de las ratas y la silueta de los gatos con el lomo erizado.  Más tarde, y sin saber cómo llegué ahí, me encontré a mí misma desamparada y sola en medio de una carretera inmunda iluminada a penas por una farola que parpadeaba tristemente. Me quedé paralizada en medio de aquel tétrico y solitario paisaje de asfalto sintiendo cómo el ambiente gris que me rodeaba me engullía poco a poco mientras intentaba a duras penas hacer que mi cuerpo, tembloroso por el frío y el miedo que habitaban en mí, respondiera a algún estímulo y pudiera salir de aquel lugar. De pronto el silencio fue interrumpido por el ruido gastado de un motor y la inmensa oscuridad se vio amenazada por la aparición de dos grande ojos de luz que se dirigían hacia mí a una velocidad pasmosa. A partir de ese punto solo recuerdo la imagen de Luis sujetando mi cabeza con gran cuidado y una dulce voz que decía cosas para mí incomprensibles pero cuyo sonido desvelaba ternura y bondad.
Cuando la puerta se abrió y volvió a cerrarse de golpe desperté, olvidando por completo mi horrible sueño. Lo único que quería era saludar a Luis, y que él me abrazara y me hiciera sentir a salvo de todo; que se quedara siempre a mi lado. “¿Qué te pasa? ¿A qué viene ese entusiasmo? Solo he estado fuera un par de horas, ¿tanto me has echado de menos? ¿Quieres que vayamos a dar una vuelta al campo? Podemos pegarnos un chapuzón en el pantano, hace demasiado calor ¿no crees? Vale, vale... tranquilízate, ya estoy aquí. Aunque te deje sola cada día sabes que volveré tarde o temprano. En casa estás a salvo ¿verdad que sí? ¿Qué me dices entonces? ¿Nos vamos? Allí estaremos solos, no habrá gente a estas horas, ni coches, ni ruidos ni ninguna otra cosa que te pueda asustar. Además, conmigo nunca te pasará nada, ya lo sabes...”
Mientras escuchaba las palabras que Luis pronunciaba yo solo podía dar saltos de alegría, sin entender por qué. Respondí a todos sus interrogantes con sonoros ladridos de euforia y nos fuimos al pantano como un día normal, un día como otro cualquiera, al menos que yo recuerde.

(B.J. Granada, mayo 2014)  
A mi Luna




             









jueves, 28 de agosto de 2014

Miedo

Se define el miedo como una respuesta natural ante una situación de peligro. Pero muchas veces el peligro es imaginario o incluso irracional. Yo tengo miedo a los bichos, por ejemplo, y no hay peligro alguno, ni justificación, ni nada.
Cuando el peligro es real, creo que el miedo actúa como baremo: cuánto estás dispuesto a arriesgar por conseguir lo que quieres. En este caso el miedo solo determina el nivel de importancia de las cosas, y superarlo es la única manera de seguir. Con miedo nunca se hubieran descubierto los continentes, no hubiéramos llegado a la luna, ni escalado el Everest.
A mí me dan miedo muchas cosas, por ejemplo conducir. Soy la peor conductora del mundo. Soy despistada, nerviosa, no calculo bien las distancias y no me fío de los espejos. Cuando empecé a trabajar en Otura, hace unos años, tenía que ir en coche o tomar dos autobuses que me retrasaban lo indecible. No había más opción que vencer el miedo al coche y conducir. Aún así, estuve dos semanas evitando cogerlo, yendo en autobús y arriesgándome a retrasos que me hicieran llegar tarde al trabajo. Cuando me decidí a coger el coche lo pasé fatal. La noche anterior no pude dormir, sudé océanos hasta que llegué a mi destino, el corazón se me salía por la boca. Cuando llegué y aparqué pensé “soy una campeona”. El segundo día se me ocurrió bajar la ventanilla y relajarme. El tercero ya iba con la música puesta, fumando y a 120 por la autovía.
Cuando me vine a vivir a Granada también tenía miedo. No conocía a nadie, salvo a mi compañera de piso, y tenía que aprender a hacerlo toda sola (resolver los problemas de la facultad, papeleos, líneas de autobuses, moverme sola por una ciudad grande…). En verdad no eran esas cosas las que me daban miedo, sino lo que me provocaron: angustia. Una angustia muy grande que me tuvo llorando la primera semana. Dejar mi casa no me sentó nada bien, de hecho la noche anterior a la mudanza me hice pis en la cama. Creo que no fue casualidad que esa misma noche dieran Forrest Gump por la tele; había que vencer al miedo. Después de esa primera semana fatídica, ya no quería volver a Motril ni a palos.
Otra cosa que superé fue el miedo escénico. La primera vez que tuve que subir a un escenario estuve “doblá” un mes antes: nervios, dolores abdominales, ansiedad… No eran los nervios normales que tengo ahora antes de entrar a escena. Aquella era la primera vez, y la primera vez es la del miedo. Sentimos miedo de lo desconocido. El miedo es incertidumbre; el no saber es lo que paraliza. Cuando te atreves con la primera vez, las demás ya no asustan, porque ya sabes lo que hay, ya tienes a qué atenerte y el miedo desaparece. Todavía me siento orgullosa al recordar los huevos que le eché, porque solo yo sé lo mal que lo pasé, me veía simplemente incapaz. Pero yo quería ser actriz desde que era un moco y me ponía a imitar a todos los personajes de las películas que alquilaba mi padre. Pero para ser actriz, ¿tenía que pasarlo tan mal? ¿Valía la pena? Sí. Y salí al escenario. Y desde ese día no he dejado de hacerlo, siempre con nervios, pero ya no con miedo.
“Chorradas” como éstas tengo para aburrir, ejemplos miles de cosas que me dan miedo (algunos, realmente, no son ninguna chorrada) y que he superado no sé cómo. Superar el miedo es imprescindible. Puede que no te lleve a la victoria, puede incluso que mueras en el intento, pero si no le echas huevos a la vida, nunca conseguirás lo que quieres. Y eso, por lo menos a mí, sí que me da miedo.



"Aquel que no es lo suficientemente valiente como para tomar riesgos no logrará nada en la vida" (M. Ali)

miércoles, 27 de agosto de 2014

Sobre mis últimos trabajos en la pantalla

El cortometraje que rodamos en octubre, "Camino de Sombras", ya está "camino de ver la luz" (la falta de nicotina me agudiza la creatividad para los chistes malos). Se retrasó el proceso de postproducción por temas que desconozco, pero al menos el trailer ya está listo.




Y otra buena noticia es que finalmente "Fruta Pocha" ha ganado el primer premio a mejor dirección y mejor cortometraje en la categoría Creative del VII Concurso Corto-Joven Ciudad de Toledo. Así que me siento contenta por la dire, y por haber tenido algo que ver en este tema. Espero que pronto pueda publicarse.



Además "Chocheando" está teniendo una muy buena acogida. Lo hemos inscrito en un montón de festivales tanto nacionales como internacionales, lleva más de 1100 visitas en poco más de una semana, y los comentarios que me han llegado por privado y vía FB son muy positivos. A la gente le está gustando, así que es posible que nos seleccionen en algunos de los festivales.

domingo, 24 de agosto de 2014

Carne de cañón

A veces tengo que hacer verdaderos esfuerzos sobre humanos para entender los intereses de los demás. Qué quieren de mí, por qué o para qué. ¿Y qué pasa después? ¿Se desecha a las personas cuando ya no te sirven? ¿Qué fin maquiavélico se esconde detrás de ciertos comportamientos? Siempre he pensado que ser bueno o malo es algo subjetivo, como la belleza. Depende de los ojos que te miren. Pero hay casos evidentes en los que no cabe duda, ni subjetividades, ni leches. Casos en los que la maldad actúa a conciencia. Quizás sea difícil entender las motivaciones de la gente que hace daño (trastornos mentales, venganzas, odio, rencor, autodefensa, simple chulería barata…). Sea por la razón que sea, a las personas dañinas las quiero bien lejos. Envenenan, son tóxicas, y no aportan nada a tu vida que no sea  mal rollo (y mal rollo en el mejor de los casos). Creo que moverse solo por intereses es de ser muy bajo. Impide ser considerado con la gente, con sus sentimientos y a veces causan daños irreparables sin ni siquiera ser conscientes de ello. Yo he aprendido a blindarme de arriba a abajo porque soy muy de creer en los demás, en que nadie hace daño por el placer de hacerlo, pero en la mayoría de los casos hacemos daño sin querer, o pensamos "igual le jode un poco, pero tampoco se va a morir por eso...", y entonces parece que el mal está justificado; nos quedamos con la conciencia tranquila. No voy a excluirme porque seguramente yo habré hecho daño sin querer alguna vez, pero jamás a conciencia. Lo que sí hago por sistema es tratar como me tratan, e incluso en esos casos he sido más que benévola (por no decir imbécil) con mucha gente, quizás por pensar como una ilusa que así, lo mismo, son los demás los que se ponen a mi altura y no al revés, pero rara vez funciona. Supongo que hay que ser un poco hija de puta, pero me jode tener que adaptarme a eso cuando yo no soy así. A la gente se le llena la boca diciendo “sé tú misma”, comparte cartelitos de "quiérete tal como eres" en el facebook, y ese tipo de chorradas, pero cuando te comportas como eres en determinados contextos te dicen “no tenias que haber hecho eso", "no tenías que haber dicho aquello", "no tenías que haber reaccionado así". Yo sé que por ser como soy he perdido algunas cosas pero por esa misma razón también he ganado muchas otras. Citando a Sabina “por decir lo que pienso sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron y más de un bofetón”.
Me pasó hace poco que me invitaron a participar en una maratón de teatro en Atenas, y una vez más los intereses mandaron a la mierda cualquier tipo de consideración personal. No voy a decir que no me dolió pero en el fondo, este tipo de golpes, me ayudan a cultivarme más, a conocer a las personas (a las que se han portado bien y a las que no), y en cierto modo, no renunciar a lo que soy, aún a riesgo de bofetones, siempre es una victoria. Si te haces valer, te valoran; no hay más. Puedo ser carne de cañón, pero solo una vez por persona.Yo también tengo mis propios intereses...

jueves, 21 de agosto de 2014

Operator

La vida es una sucesión de momentos buenos y malos, intercalados para que no se nos vaya mucho la olla ni por lo uno ni por lo otro. Seguramente el secreto está en aprovechar bien los buenos y no hacer mucho caso a los malos. Pero suele ocurrir que los buenos pasan tan rápido y los malos tan despacio…
Un paso, y otro, y otro y acabé andando un buen caminito. Pero a mi estilo, sin fijarme demasiado, sin pararme a pensar; "to palante". Estaría diseñado así. Cuando algo se acaba significa que otra cosa nueva empieza. Podrá ser buena o mala, pero a algún sitio te va a llevar. Tampoco ha estado tan mal, porque existe un mundo donde se pueden hacer cosas que no están permitidas en éste. Es como una isla que está ahí, está aparte de todo, y se puede. Hay gente que no conoce ese sitio ni lo conocerá nunca. Supongo que me puedo sentir afortunada de haber estado, de ser consciente de su existencia y de saber que si quiero voy (y no cualquiera entra…). En ese lugar tengo lo que necesito.
Hay personas que han contribuido bastante a que mi verano haya sido ameno, tranquilo y, por momentos, emocionante. Se me ha pasado más rápido de lo que yo esperaba. Mañana hago mi último bolo de la temporada y me despido un tiempo del teatro infantil. Por suerte, me queda un muy buen recuerdo de Alicia, un personaje que me ha dado mucho durante todo el año y que interpreté por última vez el pasado 16 de agosto en Alhama de Granada. Esta crónica es la recompensa a la ilusión invertida, al esfuerzo conjunto con mis compañeros, y sin duda un adiós precioso.

Alicia en la Alhama de las Maravillas: http://alhama.com/digital/cultura/noticias-culturales/7685

Como he tenido que quitarme de fumar (al menos por un tiempo) y estoy histérica no, lo siguiente, pues grabo canciones y sigo completando la sección de audio de mi web para los castings de musicales. Aquí va otro tema en inglés del grandísimo Jim Croce, Operator.




"... I only wish my words could just convince myself (...)"


lunes, 18 de agosto de 2014

De corto en corto

Hoy ha sido un día de entrega de cortos: "La Primera Cita", de Kike Baliñas, y "Chocheando", de José M. Anguiano. El primero nos llevó a quedar finalistas en el Festival Internacional de Piélagos en Corto, y hoy mismo me ha llegado una primera versión del guión literario para el rodaje de la peli que está prevista para el mes de noviembre. No tiene nada que ver con el corto, pero guarda relación.







Por su parte, "Chocheando" está inscrito en varios festivales de cine, pero se puede publicar igualmente. Pinchando en este enlace se puede ver el cortometraje completo:



▶ CHOCHEANDO - Vìdeo Dailymotion



A parte del vídeo, quiero compartir también la entrevista que le hicieron a su autor en la televisión local TG7 hace unos días. En ella habla de sus trabajos y hace mención a nuestro corto adelantando algunas imágenes del mismo.









Por si fuera poco,"Fruta Pocha", de Noelia Fernández, ha sido seleccionado en el VII Concurso Corto-Joven Ciudad de Toledo 2014 en la categoría Creative. Para ver éste habrá que esperar a que salga o no premiado. De momento, ser seleccionados ya es motivo de alegría.




martes, 12 de agosto de 2014

Una risa por cada lágrima

Creo que la primera película que vi de Robin Williams fue Hook. No tendría yo ni 10 años. Seguramente, interpretar el papel de Peter Pan en esta peli no le resultó difícil. Siempre he visto a este actor como un niño grande. También lo dejó claro en Jack, en Patch Adams, y en tantas otras.
Robin Williams era un actor cómico. Alcanzó el mayor reconocimiento del mundo del cine con sus papeles dramáticos, pero era un clown. Seguramente fue un mecanismo de defensa refugiarse en el humor.
Seguramente, haciendo reír a los demás, conseguía también reírse de sí mismo y esconderse de una enfermedad  tan cruel como es la depresión crónica que, según he leído, sufría desde siempre. Detrás del personaje está la persona. Y aunque la mayoría de sus personajes eran divertidos, optimistas, graciosos, un canto a la vida... la persona estaba muy lejos de eso. He visto a Robin Williams en cantidad de entrevistas, en programas de cine, en reportajes dentro del Actors Studio, y nos hizo creer que esa era la persona, pero seguía siendo un personaje... Un personaje entrañable, chistoso, encantador, que le ayudó a "tirar palante" durante 63 años. Pero mantener un personaje es un trabajazo. Ya es difícil hacerlo durante una obra o durante un rodaje, pero hacerlo toda la vida es casi imposible. Será por eso, que cuando descansaba de actuar la enfermedad amenazaba y el miedo lo acabó llevando a las drogas, al alcohol, y a toda esa mierda que hay por ahí y que, en forma de espejismo, nos ayuda a echar un día más. Pero solo es eso, un espejismo.
Una vez más, la muerte me llena los ojos de lágrimas. Y más aún cuando leo por ahí que la causa apunta al suicidio. Puedo aceptar la muerte, pero nunca el sufrimiento. Y creo que para que alguien llegue a quitarse la vida ésta debía ser insoportable. Siempre se ha dicho que los payasos son los seres más tristes de la tierra. Robin Williams ha sido uno de los mejores payasos para mí, y desde aquí mi admiración por haber aguantado tanto, con la mejor sonrisa, con el mejor corazón, y con un trabajo impecable como actor, como personaje y como persona.
¡Buen viaje capitán!

You learn

La última en inglés, mezclada como buenamente... y así se va a quedar.

Porque de todo se aprende y a mí todavía me queda enciclopedia por delante.

"You learn" (Alanis Morissette)

sábado, 2 de agosto de 2014

Ida y vuelta

Hace una semana, con cierta dosis de alcohol en sangre, cansancio acumulado, y la piel hirviendo soñé con muchas cosas raras. Dicen que siempre soñamos, pero yo últimamente no recordaba nunca con qué, y además no me esforzaba por hacerlo. Abría los ojos, sabía que había soñado pero me daba igual. Sin embargo, ese sábado se precipitaron mogollón de imágenes en mi sueño. Sé que había un bar, y una camarera, y también estaba en la barra un amigo que me acompañaba esa noche. Y en medio aparecieron cámaras, personas extrañas, animales de granja, y frases… muchas frases (6 horas de charla por digerir). Y es curioso porque cuando me desperté entendía muchas cosas, sobe todo cosas de mí misma. Encontré respuestas a algunas preguntas que nunca me había hecho. Aunque cuando me levanté de la cama volví a ser yo y olvidé la lección para variar…
Siguiendo en mi línea, y sin perder demasiado mi voz (esa mía agridulce, trágica, melancólica y puede que hasta deprimente) creo que no me puedo quejar. Estoy enfadada con la vida por muchas cosas, porque no da explicaciones, por apretar (aunque no ahogue) pero cuando llega la tregua, y respiras, acabas por olvidar viejos rencores. Y ahora es como si me dijera “¿Has aprendido algo? Pues a ver cómo manejas esto”, y te pone delante nuevos retos. A veces me siento como Eva en el paraíso…
Haciendo memoria para no caer en los mismos errores, he empezado un nuevo proyecto teatral. La obra de Eduardo Grilli “Las Mujeres que (M)aman Demasiado” ha estado dos años en cartel en Buenos Aires, y se ha representado también en otros países latinoamericanos; ahora toca España, y lo hacemos nosotras: Myriam Carrascosa, Yolanda López, Mari Carmen Díaz y yo le damos vida a los personajes entre sorbo y sorbo, y la dirección la lleva Cristina Carrascosa. Por fin un proyecto atrevido, con ambición y profesionalidad. Esperemos que esté lista antes de navidad para empezar a moverla a principios de año. Además del teatro, sigo empeñada en un curso de interpretación ante la cámara, así que moveré hilos otra vez a ver si se puede hacer con Piñaki, que es quizás el mejor profesor que he tenido.
Por otro lado ya está en postproducción “Chocheando”, el corto de José M. Anguiano. Creo que si vuelve a contar conmigo para otro proyecto el resultado será aún mejor, porque las cosas salen bien si se trabaja a gusto, y con él y el resto del equipo se trabaja a gusto y rápido, y te ríes y lo pasas bien sin dejar de hacer lo que tienes que hacer, y no siempre ocurre así con todo el mundo; hay mucha dispersión en general.
Este mes me despido de “Alicia en el País de las Maravillas”. Será el próximo 16 de agosto en Alhama de Granada. Los otros dos bolos que tenemos ya son de la obra “Érase una vez…”, el 18 en Bubión y el 22 en Loja. Espero que salgan más bolos con En la Luna Teatro en las obras en las que continúo pero ya serán pocos porque imagino que Alicia, por ser la más nueva, se venderá más. En cualquier caso, ha sido una gran experiencia trabajar con esta gente durante un año y compartir tanto.
En septiembre estaré de encerramiento forzoso (algunos eso lo llaman vacaciones) pero como ahora soy una moderna con whatsapp pues no me desconectaré mucho del mundo. Aunque tener whatsapp me ha recordado las razones por las que yo no quería tenerlo desde el principio, pero bueno… como todo, si se usa bien no hay problema. 
Sigo trabajando(me).

Nota:
Si hay algo que siempre he odiado es la mentira. Cuando la gente se pone máscaras, o se esconde detrás de un falso nombre para elaborar una mentira me saltan todas las alarmas. Lo gracioso es que hay gente que miente creyendo que sabe, y para ser mentiroso hay que ser muy listo. La mayoría acaban pillados irremediablemente. Además hay una gran diferencia entre usar la mentira con un buen fin (y con todo, rara vez está justificada), y usarla para hacer daño. Yo en mi blog no miento (¿a quién?, ¿para qué?), escribo las cosas que me ocurren, o que no me ocurren, o que me gustaría que me ocurrieran. Escribo cosas que quizás solo entiendo yo, pero eso es porque no escribo para nadie más que para misma. Y por supuesto, no escribiría nunca algo que pueda comprometerme ni comprometer a alguien a quien haga referencia. Si quiero que algo no se sepa, no lo publico (habría que ser imbécil). He tenido que modificar esta entrada por un comentario no deseado, que al ser anónimo me ha hecho plantearme esta nota y hacer cambios. Y solo por las referencias, porque si es por mí no tengo nada que ocultar. Sea como sea, los que me conocen saben cómo soy, y cómo pienso, y quien me lee lo hace sin buscar intenciones ocultas, porque de ser así cometen un error, ya que es fácil malinterpretar en estos casos. He tenido que configurar mi blog para dejar de recibir comentarios anónimos. Por lo visto hay alguien que se dedica a opinar sin conocimiento y ha llegado al límite de lo que le paso a cualquiera. Los comentarios ofensivos serán eliminados, pero a partir de ahora no tendré ese problema, porque si hay ofensa se conocerá el ofensor. 

martes, 22 de julio de 2014

Summertime

"Despertó de un sueño como si se tratase de una pesadilla. Estaba sudando, agitada, acelerada, nerviosa. Pero era un sueño y era bonito, hasta que despertó. Fue el despertar lo que provocó sus lágrimas, lo que hizo que se levantara corriendo a mirar por el balcón para comprobar si la luna seguía ahí, buscando en las calles vacías un rastro de verdad. Pero la verdad se había esfumado. Revisó su teléfono; nada. Abrió el cajón donde tenía guardados los recuerdos, las notas, las fotos; no estaban allí. Todo había desaparecido. Solo había sido un sueño, un sueño muy largo, muy real, pero un sueño que terminaba al abrir los ojos. Y los ojos se abrieron cuando la luna se escondió (...)"


Me tomo unas vacaciones. Tengo mucho que hacer, mucho que estudiar y mucho que vivir. Quizás a la vuelta tenga datos suficientes para adelantar lo que viene y que aún está en el aire. Quizás haya historias nuevas que describir, y nuevos motivos para soñar.
De momento, me centro en aprovechar lo que queda de verano. Tengo el tango (¡no he olvidado nada!), una obra por montar, un corto por rodar, los últimos bolos con los espectáculos infantiles y muchas cosas que dejar atadas antes de acabe agosto, porque entonces estaré un largo tiempo en casa y podré dedicarme a escribir.
Me he deshecho de lo innecesario. Hacía tiempo que quería hacerlo, pero no era fácil. Había que sentirlo, tener ganas de “hacer limpieza” y dar la espalda a lo que no te mira. Porque ya he olvidado mucho, demasiado. Y ahora, en este punto, mando a la mierda lo que no necesito y hago espacio en mi vida, que se va llenando con nuevos intereses, nuevas caras, nuevos objetivos.

Y entre lo nuevo, un reportaje más de la mano de Laurais Arts, en el Carmen de los Mártires hace unos días. Todas las fotos las colgaré pronto en mi web. Trabajo maravilloso el de esta chica. Un lujo posar para ella. Hay un reportaje más pero ese, de momento, es top secret.






domingo, 20 de julio de 2014

¿Bailamos? © - Vìdeo Dailymotion

Vuelvo a colgar el cortometraje ¿Bailamos? de José M. Anguiano, ahora sí, en buena calidad y desde el enlace correcto. Quizás viene tarde porque el vídeo ha dado ya un millones de vueltas y lo conoce todo el mundo. De hecho yo ya lo vi en su momento hace bastante tiempo, y me encantó. Conocía el corto, pero conocí a su creador hace un mes, así que con más orgullo lo comparto ahora por aquí. Lección de vida que le da una niña a su padre (y suerte que tiene la niña de tener ese padre fuera de la ficción).

Además me encanta que haya vuelto a mí este vídeo justo ahora, cuando mañana mismo voy a decirle a alguien: "¿Bailamos?". ¡A disfrutarlo!

PINCHAR AQUÍ:  ¿Bailamos? © - Vìdeo Dailymotion

viernes, 18 de julio de 2014

Qué será

Será que el tiempo pasa muy despacio y los trenes muy deprisa.
Será que ganan las mentiras, o que las dudas siempre estarán (será que hay que dejar de buscar).
Será que nos hemos olvidado de todo, que no quedan pistas de baile, o the music died.
Será que las piezas del puzzle no encajan, o que el dibujo está al revés; será que yo no me aclaro.
Será que la sangre se renueva (tanto que lo esperaba), pero será que cuando al fin parece llegar (sea por lo que sea) no consigo alegrarme. Será que nunca es suficiente, o será que es demasiado...

La curiosidad nos lleva a lo desconocido; será que la vida va más allá. Será que ya no hay que decir nada más...

lunes, 14 de julio de 2014

Amor al revés

He tenido tiempo, estas últimas semanas, de sentir las distintas etapas de un proceso de cambio y algunos de sus consiguientes resultados. Y, sin duda, he tenido tiempo suficiente para sentirme... inquieta. Esa inquietud física de saber que algo puede pasar (o no) y que si pasa no sabes cómo manejarlo, y si no pasa te lo imaginas y es peor, y haces que pase, pero te echas atrás antes de que sea tarde, y vuelves al mismo lugar y lo planeas de otro modo, y entonces te preguntas si de ese modo lo manejarás mejor, pero no lo sabes por que aún estás esperando el siguiente paso, y así vamos... Al final, solo he podido aplacarla con trabajo, o saliendo a tomar algo (a tomar mucho), o trabajando más, o viendo pelis en los días más solitarios y sin trabajo. Entre las muchas pelis que he visto tengo que destacar la joyita de Medem "Habitación en Roma", cuya única pega ha sido el doblaje (se rodó en inglés) porque en cuanto a la historia, no me ha podido llegar más al alma. Es un remake de "En la cama" de Matías Bize, que ya en su momento me tocó la fibra, pero Medem me ha llegado más (y más aún Elena Anaya). Creo que no existe amor más eterno que aquel que llega para no quedarse. Cupido siempre tira a matar...



Esta canción, que se me repite en la cabeza como un disco rayado, se ha convertido en la banda sonora de mis "días inquietos".



Y siguiendo con el cine, el próximo 29 de julio rodaré un nuevo cortometraje, esta vez de la mano de Anguiano, de quien espero no despegarme a partir de ahora. Es uno de esos talentos creativos, ingeniosos y a la vez humildes que una siempre quiere tener cerca. Uno de sus trabajos más bonitos y que más repercusión ha tenido es "¿Bailamos?". Y su serie de sketches humorísticos bajo el título genérico de Chorradas y Punto no tienen desperdicio. Intuyo que lo vamos a pasar muy bien juntos.

martes, 8 de julio de 2014

Personajes

Aunque me faltan fotos de algunos trabajos, he podido recopilar bastantes personajes. Aquí están casi todos. 
Cuatro años de teatro y cine.
A veces hay que mirar al pasado para ver más claro el futuro.


      






domingo, 6 de julio de 2014

De colores

Fin de una larga semana de preparativos, con estudios y bolos incluidos. No me relajo porque vienen más. El próximo, el 11 en Huétor-Tájar. Sí, el 11; sí, en Huétor-Tájar, donde vi por primera vez actuar a la compañía que esta vez me lleva a mi vestida de niña. Será una noche especial... no sé si buena o mala, pero especial. "De colores"-canta Alicia- "este mundo es de colores", y de colores se viste mi verano: del azul de mi vestido, del rojo del adiós, del futuro verde, de la negra "Noche" de Estepona, del amarillo de un sol que no calienta pero alumbra una amistad. Y no habrá polvo suficiente para manchar mi inmaculado delantal blanco.

En Busquístar

En Ogíjares
Contenta con los resultados y siempre mejorando, voy tramando una andadura por otros escenarios. Escenarios más altos y más lejanos. Si no llego de un salto, daré dos. Mientras tanto, junto monedas; un puñado más y a dormir. Esta vez no hay FEX en las alturas de la Alhambra...

domingo, 29 de junio de 2014

Agenda de julio

Con la directora y el premio
El jueves pasado pude verme en la gran pantalla durante la proyección de los cortos producidos por la EAG. La Escuela de Arte de Granada organizó un evento para la muestra de fin de curso de sus alumnos en los cines Kinépolis. La entrada era por invitación, solo para alumnos, profesores, familiares y participantes de los proyectos audiovisuales. La sala estaba completamente llena. Se entregaron los premios a los mejores trabajos y el corto en el que yo participé, "Fruta Pocha", quedó ganador junto con los otros tres cortometrajes. Me gusta trabajar para esta escuela por este tipo de cosas; se lo curran mucho.
En la sala
Fotograma "Fruta Pocha"

Invitados 



Cerrado este episodio, estoy deseando encarar el mes de julio con todos los bolos que me trae, y esperando que salgan algunos más para agosto. En esta ocasión os invito a que vayáis, porque son gratis y abierto a todo el público (durante el curso escolar los bolos infantiles eran para colegios exclusivamente). La obra que hacemos en todos estos sitios es "Alicia en el País de las Maravillas":

3 de julio a las 22.00 en Busquístar (allá por las Alpujarras, donde el diablo perdió el poncho, en plena calle)
5 de julio a las 22:00 en Ogíjares (plaza del ayuntamiento, al aire libre)
11 de julio a las 22:00 en Huétor Tájar (en una calle que se llama El Almacén del Trigo)
15 de julio a las 20:00 en Castell de Ferro (éste se hace dentro del auditorio del pueblo)
20 de julio en Estepona (en éste sí hay que pagar, porque vamos a taquilla, es en la sala Momiart y la hora no la sabemos aún pero lo colgaré en la agenda de mi web. Entrada 6 euros)

Con todo, tendré mucho tiempo libre, el cual aprovecharé para montar un par de obras que me ha mandado Eduardo Grilli (el autor de "Wendy y Pamela"). Esta vez son dos obras largas, para mover por los teatros, así que tengo que buscar a la gente adecuada.

Retomo también las clases de tango, siempre y cuando el profesor (que no es profesor en sí pero baila muy bien y me puede enseñar todo) no me cobre demasiado. Serían clases particulares, porque necesito aprender lo máximo en el menor tiempo posible. Tengo mis razones, pero hasta que no se haga oficial no puedo hablar del tema. De hecho espero que se haga oficial en las próximas semanas...